Crónica de la Peregrinación a Venezuela de un grupo de hermanos de la Real y Primitiva  Hermandad de la Divina  Pastora.

 14  al 23 de Enero de 2007.

Preámbulo:

Venezuela.   ¡Cuánto sentimiento de gratitud despierta en los pastoreños esta palabra!   Allí, hacia el año 1722, se le erigió el primer templo a una advocación nacida en Sevilla. Poco después (1736) se alzaba el segundo templo en Cádiz, y la inmensidad de todo un Océano  (entonces doblemente ancho por los peligros que entrañaba el sortearlo)  quedó achicada de manera ostensible al pronunciarse en ambas orillas una misma palabra: Divina Pastora.

       En la memoria de la Hermandad de Santa Marina permanecerán para siempre los gloriosas e inigualables días vividos en Septiembre de 2006, cuando una significativa porción de fieles venezolanos arribaron hasta el Guadalquivir para conocer esta Hermandad Primitiva, para hacerse hermanos de ella y para dejar a los pies de la Virgen su bandera, que luego paseó sobre las andas entre lágrimas de emoción, entre cánticos del Santo Rosario y camisetas que llevaban estampado el bendito rostro de Nuestra Señora. Todos nos sentimos entonces como si nos conociéramos de toda la vida, siendo la primera vez que nos veíamos; como si el tiempo hubiera detenido su andadura y los relojes congelado sus esferas, para depararnos un instante de sincera y auténtica fraternidad.

       La Curia Diocesana de Barquisimeto, con su Arzobispo al frente, quiso acompañar a Nuestra Señora en todo su recorrido; una dama le dejó la valiosa joya con la cual se habían casado todas sus hijas, y en el colmo de lo inefable, otra de las más fervientes peregrinas experimentó la gracia de ver cómo le desaparecía de repente una dolencia que sufría, y eso ocurrió precisamente cuando la Divina Pastora recibía la apoteosis popular que desde el año 2003 se le tributa en la calle que lleva Su Nombre.

        Todos celebramos con gozo aquellas hermosas fiestas. Quedaron las correspondientes placas, escritos y recuerdos para asegurarnos de que no lo habíamos soñado. Fue sin duda un momento cumbre en la vida de las Hermandades de Gloria de Sevilla, pues no existían precedentes históricos de ninguna otra venida ni experiencia similar, al menos con ese rango de carácter ultramarino.

         Ahora se imponía corresponder aquella visita, atendiendo la amable invitación hecha.  Como no era posible disponer de los mismos recursos ni abundancia numérica, tras barajar las diversas opciones, se optó en nuestra corporación por enviar una embajada muy corta, más bien simbólica, pero que al menos sirviera para dejar testimonio de nuestra gratitud y de nuestro afecto.

        Así surgió esta “Peregrinación a Barquisimeto”.  A la Ciudad de los Crepúsculos, que adquieren allá una belleza inenarrable.

Reflejos y retazos de la peregrinación sevillana de Enero 2007.

(Lo que sigue a continuación se trata de una nueva versión, sensiblemente ampliada y mucho más detallada, del trabajo que nuestro hermano, don Juan Martínez Alcalde, publicó en el nº 577 del Boletín de las Cofradías de Sevilla, correspondiente al mes de Marzo de 2007, y que llamó poderosamente la atención de todos sus lectores, provocando además asombro por las impactantes fotografías aéreas de la procesión, reproducidas directamente de los diarios venezolanos. Dicho trabajo apareció bajo los siguientes titulares:)

La procesión más grande jamás contada:   Apoteosis de la Divina Pastora en Barquisimeto.

La ciudad venezolana recibió con delirante e inenarrable entusiasmo una imagen de la Divina Pastora llevada desde Sevilla y con la cual se pretende crear una Hermandad a imitación de la Primitiva. Más de dos millones de personas en los actos, a los cuales asistió nuestro Cardenal.

“Que alguien tome nota…” .-  Para empezar, digamos que esta crónica es una especie de mandato o consejo cardenalicio. Cuando nuestro querido prelado Fray Carlos Amigo Vallejo vio todo lo que estaba ocurriendo en Barquisimeto, le dijo a Andrés Martín, mayordomo de la Hermandad Primitiva: “Supongo que alguien estará tomando nota de esto, ¿no?”. Y el mayordomo le respondió: “No se preocupe, Eminencia. Juan ya se encarga de eso”. Luego, el propio Fray Carlos nos recomendó personalmente que lo hiciéramos, y aún cuando ese era ya nuestro propósito desde el primer momento, ahora nos sentimos doblemente obligados a realizarlo.

      Antes de entrar en materia, rogamos al lector que, por favor, trate de ponerse en nuestras circunstancias. Tenemos que describir lo inefable y lo inefable es precisamente lo que no se puede expresar con palabras. Todos los vocablos, todos los adjetivos, todas las ponderaciones se quedan cortas  en el caso de Barquisimeto. Así pues, solicitamos comprensión y benevolencia. Y para que nada que cuanto se diga aquí vaya en provecho ni en interés particular, declaramos desde el principio que todo ello cede en honor de la Divina Pastora y de Sevilla.

Aplausos en el avión.-  A las once y media del día jueves 11 de enero, minutos antes de despegar el avión de las líneas Santa Bárbara desde el aeropuerto de Barajas, lo primero que se dijo por el micrófono al saludar a los pasajeros, fue:

      “Anunciamos a todos que llevamos entre nosotros una pasajera muy especial y es la imagen de la Divina Pastora que viaja desde Sevilla a Venezuela”. Júzguese nuestra sorpresa al escuchar esto. Comenzamos a aplaudir emocionados los integrantes de nuestro grupo: el mayordomo Andrés Martín Angulo (que va como representante del hermano mayor Gabriel Solís); su esposa, Rosa González Velasco; el prioste, Jesús Gabardón; y el que suscribe.

        Por si hubiera quedado alguna duda, los altavoces repitieron el saludo, pero esta vez ya no éramos solamente nosotros, sino que todo el avión (más de 200 personas) se sumó de manera espontánea y generalizada a los aplausos. Entre el pasaje abundaban familias ecuatorianas enteras y otras etnias indígenas, vestidas muchas de ellas con sus peculiares atuendos. El viaje no podía empezar con mejores augurios, ante esta prueba de ecumenismo hacia la advocación más sevillana, aplaudida incluso por quienes no sabían de qué iba la cosa.

       Tan “noqueados” y tan “flotantes” quedamos por la experiencia, que casi no fuimos capaces de percibir que el avión flotaba ya de verdad, pues había remontado el vuelo.

       Primera visión sobrecogedora: La de Madrid desde el aire, extendiéndose sin fin sobre la llanura castellana, que no tardó en desaparecer bajo un espeso manto de nubes, del cual solo sobresalían los picos más altos del Guadarrama.

       Apenas veinte minutos después se anunció que sobrevolábamos Fátima y quedamos asombrados ante la segunda sorpresa. Cuando los peregrinos venezolanos vinieron en Septiembre a Sevilla pasaron antes por este santuario, y ahora nosotros, sin haberlo buscado de manera expresa, lo sobrevolábamos también en dirección contraria. Con una salve íntima desde el aire saludamos a la Virgen que se apareció a los tres pastorcitos.

Sobre el azul del mar.-  Enfilado ya el Atlántico, hacia mediados de vuelo vino a buscarnos y saludarnos personalmente el señor Jorge Álvarez, quien se presentó como dueño y presidente de Aerolíneas Santa Bárbara, agradeciendo que hubiéramos escogido este medio de transporte para llevar la imagen, pues confesó que él era un gran devoto de la Divina Pastora de Barquisimeto, a cuya procesión siempre acude. Le dimos la correspondiente fotografía de la primitiva imagen sevillana y un par de octavillas con la salve que el Venerable Padre Isidoro compuso en honor de la celestial Señora, lo cual también agradeció con expresivas frases, comunicándonos que estaba a nuestra disposición para todo. No se trataban solamente de palabras corteses, pues entonces, precisamente entonces, caímos en la cuenta de que llevando el avión más de doscientos pasajeros, la compañía nos había colocado en el mejor sitio posible, en la primera línea de asientos tras la clase Vip, de manera que éramos los que teníamos más cerca la pantalla de proyecciones, los primeros en ser atendidos por azafatas o camareras, además de gozar mayor espacio para movernos y estirar las piernas, cosa nada despreciable cuando se necesitan ocho horas de vuelo. Iguales atenciones e igual sitio disfrutaríamos después durante el viaje de regreso a España.

       Todo este cúmulo de circunstancias favorables se antojaba ya demasiado para que fueran simples casualidades. Parecía como si la Divina Pastora estuviera poniendo su mano y marcando con el cayado la ruta a seguir (que era como en el verso de Pemán: “Sobre el azul del mar el caminar del sol”).

Se desbordan los medios informativos.- A primeras horas de la tarde llegó el avión a Maiquetía, aeropuerto de Caracas, para transbordar hacia Barquisimeto. En la Sala VIP de Prensa se habían concentrado más de una veintena de periodistas, pertenecientes a los principales medios informativos de Venezuela, y cuatro o cinco cámaras de televisión, algunos de cuyos canales al parecer retransmitían en directo. También había una enorme cantidad de funcionarios del aeropuerto, de la aduana, personal de protocolo y de representación, relaciones públicas, administrativas, qué se yo…

       En aquella atmósfera virtualmente atosigante (donde el sudor corría a chorros pues el cambio climático ya se hacía sentir), Andrés Martín contestó una por una todas las preguntas, mientras se disparaban innumerables flashes… Los periodistas lógicamente pretendieron retratar la imagen, pero como se interponían órdenes superiores del arzobispado de no hacerlo hasta llegar a su destino, las cámaras se explayaron retratando el Simpecado que regala expresamente al pueblo de Barquisimeto la Hermandad Primitiva, el cual es una pieza de rico brocatel rojo floreado, que lleva en su centro –estampada sobre tela-  una oleografía exacta del Icono milagroso y original de la Divina Pastora, pintado por Tovar.

       Una vez marchados los periodistas, sí se abrió la caja para comprobar que la efigie escultórica seguía intacta. Entonces se improvisó una especie de besamanos a puerta cerrada para que pudiese venerar la imagen el personal del aeropuerto que con tanta deferencia la habían recibido. Y aquí empieza ya lo inefable, lo indecible: Un “Oh” de éxtasis brotó de toda la concurrencia; algunas señoras lloraron al verla, otras se arrodillaron ante la caja; una mulata se puso a cantar el Ave María (de forma bellísima por cierto), contagiándonos a todos de ternura y de unción.

Llegada a Barquisimeto.- Si lo de Caracas había sido así, no estábamos preparados para el triunfal recibimiento que aguardaba a la imagen en Barquisimeto. Nada más descender del avión ya se palpaba la efervescencia y el gentío.

          Sobre las nueve de la noche del viernes 12 de Enero la imagen de la Divina Pastora de Sevilla arribó a la sala de recepciones del aeropuerto internacional Jacinto Lara. Allí, en medio de afectuosos abrazos, tuvimos un cordial reencuentro con muchos de los venezolanos que vinieron a Sevilla durante la peregrinación de septiembre, los cuales incrementaron la representación de la Hermandad Primitiva, puesto que todos ellos fueron recibidos como hermanos durante aquella trascendental ocasión. En medio de una expectación inusitada se procedió a destapar la caja, mientras los periodistas y cameraman filmaban sin cesar, incluso cuando se desenroscó el primer tornillo.

         El Arzobispo de Barquisimeto Tulio Manuel Chirivella Varela; el Vicario General de la Arquidiócesis, padre Diego Alvarado; el padre Alexander García Urbáez  y otros miembros de la Curia manifestaron su emoción y alegría por la llegada de la imagen, a la cual le concedieron el placet más entusiasta, quedando embelesados por la belleza de su rostro, de su atavío y presentación.

         Este rostro ha sido modelado en terracota por el escultor Manuel Hernández León, quien ciertamente ha conseguido la obra cumbre de su producción. Del mismo material es la mano izquierda, mientras que la derecha y el maniquí son de madera, puesto que no había dado tiempo a tallar de igual forma todo el conjunto. El cordero ha sido aprovechado del que Manuel Ramos Corona hiciera para la Pastora que hoy se encuentra en el barrio de la Barzola, mientras que el báculo y la aureola de doce estrellas son del orfebre Manuel de los Ríos. La vestimenta (manto de brocado celeste, túnica blanca) ha sido confeccionada por Rosa González Velasco, llamando muchísimo la atención de los barquisimetanos la pellica, un elemento que no existe o que no se prodiga en su iconografía bucólica. La imagen lleva terciado sobre esta pellica un lazo con los colores de España; lleva también un broche de plata con la Giralda para indicar su procedencia sevillana, y colgada del cuello una medalla de la Hermandad Primitiva, como imagen vicaria o representante de la que venera esta Real corporación.

        Ha sido gestionada a través de Andrés Martín y patrocinada por el municipio de Iribarren, donde se encuadra Barquisimeto, en el deseo de contar con una representación de la Hermandad para la efemérides de su Año Jubilar.  

Bendición y palabras de unión: Monseñor Chirivella no ocultaba su satisfacción ante la belleza de la imagen, pues sonreía complacidamente y movía la cabeza en continuos gestos aprobatorios, como diciendo: “es lo que nosotros esperábamos”. Revestido de capa y usando las fórmulas del ritual procedió a bendecirla. Don Tulio dijo que “este acto representa un encuentro fraterno entre los hermanos de Sevilla y el pueblo larense el cual es devoto de la Pastora. Por eso se hizo una gran inversión con el fin de estrechar lazos de amistad y hermandad entre los hijos de Dios”.

        Ya bendecida se presentó un destacamento de la Guardia Nacional (equivalente de la Civil en España) y de la Policía Militar, quienes la instalaron sobre unas improvisadas andas y cuadrados con sus flamantes uniformes ante la Señora formándole una especie de pasillo de honor, la sacaron fuera del Aeropuerto. Así, “con sublimes honores” como dijo la prensa al día siguiente, no inferiores a los que reciben muchos monarcas o estadistas, fue entregada “la Pastora de Sevilla” al pueblo barquisimetano. El cual aguardaba ansioso, formando una marea humana, difícilmente contenida por los cordones de seguridad.

          Imposible describir lo que ocurrió a continuación. Estalló un clamor delirante, la gente se santiguaba, lloraba, rezaba, aplaudía, alzaba los brazos disparando sin descanso sus móviles, se deshacía en vítores y elogios, pugnaba por rozar siquiera el manto de la Señora o tocar su cordero… Y como si no hubiera bastante, estalló también en los cielos una altísima palmera de fuegos artificiales, para anunciar a la ciudad entera que ya estaba allí la imagen tan deseada.

          A nuestro corazón no le era posible resistir por más tiempo: también nosotros estallamos en copioso llanto, liberador de tantas emociones, durante la noche quizá más feliz de toda nuestra vida.  

En Pastora-móvil.-  Verdaderamente no hay nada como viajar para ampliar perspectivas y enriquecer el vocabulario. Ya se puede figurar el lector que el Pastora-móvil, como allí le llaman, era un vehículo acristalado de grandes dimensiones, iluminado con neón y constelado por arriba por una guirnalda de flores naturales, donde la imagen quedó instalada de espalda a la cabina. Nos recordaba algo al que Su Santidad Benedicto XV ha usado adorando al Santísimo Sacramento durante la última procesión del Corpus en Roma.

         En la cabina el padre Diego Alvarado iba arengando a las multitudes a través de los altavoces y flameaban majestuosamente al viento dos grandes banderas, de España y de Venezuela. Qué pequeños e indignos nos sentimos allí dentro al lado de la Señora, pues por necesidades logísticas de la operación tuvimos que acomodarnos a su lado para cuidar detalles y vestuario, si bien procuramos hacerlo en la parte menos visible, acurrucados detrás de su manto, para que no perdiera protagonismo tan hermosa escultura. Y precisamente gracias a esta oportunidad pudimos ser testigos directos del más fenomenal recibimiento que nunca jamás se habrá hecho en la historia a una imagen recién bendecida. Desde aquí deseamos decir al escultor Manolito Hernández que se quede tranquilo, pues su nombre ha quedado inmortalizado para siempre.

        A lo largo de los siete kilómetros o así que median entre el aeropuerto y la iglesia barquisimetana de Coromoto, la Madre del Buen Pastor recibió el homenaje continuo de todos cuantos se hallaban en su paso, lo mismo en el extrarradio que en el casco antiguo de la ciudad. Una amplia sección motorizada de la Policía Militar la escoltaba y le abría camino, cerrando al tráfico cualquier calle adyacente, para que nada interfiriera su marcha. Desde las aceras se sucedían los vítores, las aclamaciones y aplausos. Prácticamente nadie dejaba de hacer algún gesto piadoso. Centenares de rostros parecían quedar en éxtasis al verla. Las madres la señalaban a sus hijos, tirándole besos. Los ancianos la esperaban en las puertas de sus casas. Los jóvenes también se sumaban jubilosamente al homenaje.

         Se hizo parada ante distintas iglesias para satisfacer la devoción de nutridos grupos de fieles que se habían apostado en ellas para recibirla y el resultado era siempre impactante, de infarto. Al ralentizarse la marcha no pocos se acercaban para tocar siquiera el cristal y luego santiguarse. Ya muy avanzada la noche arribó la sagrada imagen a la iglesia de Coromoto, donde con iguales o aún mayores demostraciones de piedad, quedó entronizada en el crucero, lado de la epístola. Múltiples aplausos rubricaron este momento histórico.

Llega el Cardenal de Sevilla: Viernes, 12 de Enero. Poco habíamos logrado descansar cuando tuvimos que ir desde el hotel Tiffanys hasta las Trinitarias Suites, donde en el salón magno estaba convocada una rueda de prensa. Aquí se pudieron pormenorizar algunos detalles del traslado, como por ejemplo tratamos de deshacer el equívoco –muy extendido en los periódicos- de que hubiera venido la imagen original sevillana, sino que en realidad se había traído una variante o efigie similar, vestida  -eso sí-  de igual forma que la Primitiva. Por cierto que uno de los detalles que más llamaban la atención a los periodistas era la cantidad de títulos que tiene nuestra Hermandad y se afanaban por copiarlos literalmente (Real, Franciscana, etc.). Otro detalle que les llamaba la atención era que la efigie no trajera Niño Jesús, lo cual fue explicado satisfactoriamente por Andrés Martín recordando que en la idea original del Padre Isidoro el Redentor venía representado por el Cordero que la Virgen lleva a su derecha, simbolizando el Agnus Dei. Como siempre, el padre Diego Alvarado, Vicario general de Barquisimeto, se encargó de coordinar satisfactoriamente todo el proceso interrogatorio.

        Ya en nuestros paseos del primer día pudimos comprobar hasta dónde llega lo pastoreño en esta ciudad venezolana. Se encuentra tan omnipresente como el Pilar en Zaragoza o Santiago en Compostela. Es algo consustancial a su esencia, y hasta la minuta del modernísimo hotel se adornaba con bello fondo sacado de un grabado antiguo de la Divina Pastora. E incluso se llama “La Pastora” la principal marca de azúcar que se consume como estuchado, no solamente aquí sino en toda la nación.

        Por la tarde de este día fuimos al aeropuerto para recibir a Monseñor Amigo, cuyo avión llegó con algo de retraso. Apenas nos vio, nuestro querido Cardenal y su secretario el hermano Pablo se dirigieron a nosotros con gesto de connivencia para decirnos: “Ya nos hemos enterado en Caracas que lo de ayer fue algo apoteósico”.

Interesantísima rueda de prensa cardenalicia.-  Al siguiente día de su llegada el Cardenal ofreció una rueda de prensa, en el salón magno del Hotel Trinitarias Suites (que había sido inaugurado coincidiendo precisamente con el mismo día de la llegada de la imagen sevillana).

          Durante sus declaraciones a los medios de comunicación, su Eminencia, Monseñor Carlos Amigo, realizó una breve descripción de cómo fue trasplantada la devoción de Sevilla a Venezuela.

         -Desde España ha llegado la muestra de una historia, una devoción y una relación muy profunda entre pueblos que admiran juntos a la Santísima Virgen María bajo la advocación de la Divina Pastora.

         -Las palabras me quedan cortas para dar las gracias por la acogida que le han dado a la delegación que me acompaña.

         Indicó que apenas se conocía la noticia de la visita de la réplica sevillana y “la línea aérea Santa Bárbara emitió en el mismo avión un mensaje muy emotivo que provocó el aplauso general de todos los viajeros”.

        -Esto significa que la devoción a la Divina Pastora no es una circunstancia o un simple sentimiento sino que tiene unas raíces muy profundas en este pueblo.

        -“Nuestro mensaje a los venezolanos es que aprovechemos los mares para unirnos, nunca para separarnos. Podemos decir que entre Sevilla y Barquisimeto se ha elevado un puente gracias a algo tan grande como la devoción a la madre Divina Pastora”.

           Por otro lado, al ser consultado por una periodista larense sobre la posibilidad de que la Primitiva Pastora de Sevilla sea coronada canónicamente (al igual que lo fue en su día la Pastora barquisimetana), el Cardenal Amigo explicó que aunque eso nunca llegara a suceder, “esa advocación ha sido una de las imágenes más coronadas por el afecto de sus fieles seguidores”.

           “A lo mejor algún día les tenemos que llamar a ustedes y decirles: vénganse corriendo a Sevilla, porque la imagen de la Primitiva Pastora será coronada”.

            (Texto recogido por Mariángel Durán, en El Impulso, domingo 14-01-07, pág. C-4).

En la Coromoto.-  Nuestro Cardenal acudió a la iglesia de Coromoto para conocer la imagen sevillana y allí pudo comprobar de motu propio el impresionante ambiente devocional que se había creado alrededor de ella tan sólo pocas horas después de su llegada, pues tuvo que abrirse paso entre una compacta masa de fieles para acceder a sus plantas. Luego, ante el altar mayor, improvisó una de sus bellas e inspiradas alocuciones            .

       -“Verdaderamente se llena el alma de gratitud al contemplar esta hermosa imagen que ha venido desde Sevilla...”  Y conocedor de que el padre Alvarado deseaba esta imagen para su iglesia de Coromoto (pues ello reforzaría el propósito de convertirla en Basílica, porque en esta sede se gestó el proyecto para traerla, y asimismo se coordinaron todos los preparativos para el Año Jubilar Mariano del 150 Aniversario), prometió que le “echaría un cable” hablando de ello al Arzobispo.

          Como ocurriría a todo lo largo de su estancia, le fue realmente difícil a Monseñor Amigo abandonar el templo, pues continuamente se le acercaban por todos lados fieles de todas clases y madres con sus hijos, para saludarle cariñosamente o solicitar su bendición.

Constitución de la Hermandad.-  Paralelamente a todo esto sería bendecido el Simpecado que regala la Hermandad Primitiva. A la misa acudieron muchos de los peregrinos que vinieron a Sevilla en septiembre, los cuales desean constituirse en una corporación a semejanza de aquélla. Llevaban aún las camisetas con el rostro de la imagen hispalense y su medalla al cuello. Fue conmovedor verlos de nuevo, especialmente a Coromoto, la señora que sanó de una dolencia mientras contemplaba nuestra Virgen sobre el paso en la calle Divina Pastora. Se nos pidió, así como quien dice, que redactáramos un acta de constitución para esa posible nueva Hermandad, y en el espacio que duró la misa, lo hicimos lo mejor y más aprisa que pudimos, firmando al final todos ellos. Por último se nos entregaron varios regalos, obsequios y recuerdos, destacando entre ellos un pequeño y artístico vitral de la Pastora larense, elaborado de forma artesana por una fábrica especializada. (Allí hay cierta tradición en este género).

         Quedó instaurado el primer besamanos de la imagen. Una vez más hubo que verlo para creerlo. Aquello parecía la Basílica Macarena el 18 de diciembre en horas punta. De nuevo tuvieron que intervenir las fuerzas del orden para custodiar la imagen, ante las continuas avalanchas de fieles que se sucedían para venerar a “La Sevillana”. Y por cierto que al exterior de la iglesia se vendían ya fotos en tamaño postal, donde se la invocaban con frases como “Oh Madre Sevillana, protégeme, defiéndeme y concédeme Tu santa bendición”.

Misa en Santa Rosa. Fiesta Campera.-   El sábado 13 nuestro Cardenal dijo una misa matutina de vísperas en Santa Rosa, durante la cual pudimos conocer por fin la devotísima e inefable imagen de la Pastora, primera de esta advocación Coronada canónicamente en todo el Universo. (Año 1956. Se conceptuó aquel evento como “la fiesta religiosa del siglo” en Venezuela).

            Durante su homilía, interrumpida con frecuentes aplausos, Monseñor Amigo tuvo el gesto de pedir que uno de aquellos aplausos fuera dedicado a nuestra representación sevillana, uniéndose él mismo a ellos. Fuera, tronaban de vez de cuando los estallidos de pólvora que los devotos lanzaban (como en los traslados de Setefilla o del Rocío), y que estremecían hasta los cimientos del Santuario.

           Al anochecer, la Curia Diocesana ofreció al Cardenal e invitados sevillanos una preciosa fiesta campera en la Hacienda San Nicolás. Actuaron los famosos Llaneros venezolanos, cuyas interpretaciones fueron muy del agrado de todos, prolongándose hasta después de medianoche. ¿Resistiría el cuerpo el palizón que le esperaba al día siguiente?          

Pancartas de salutación.-  Desde las vísperas de la procesión todo el inmenso trayecto queda cubierto con pancartas donde personas particulares, instituciones, sindicatos políticos, firmas comerciales y organismos de todas clases (incluso multinacionales como la Coca Cola o el Burger King) saludan a la Divina Pastora. La expresión que más se repite es la de “Excelsa Patrona”. Tuvimos la curiosidad de ir anotando algunos, pero necesitaríamos un libro para apuntarlos todos:

    -“Salve Divina Pastora. Tus hijos te dan la bienvenida.

    -“Bendícenos, Santa Madre”.

    -“Guía con tus bendiciones tu pueblo amado”.

    -“Guía la fe y las esperanzas, la humildad, bondad y amor. Llénanos de fe”.

     -“Virgen Victoriosa, Madre y Pastora”.

     -“Tú conoces nuestra lucha de cada día. Bendícenos y guárdanos del mal”.

      -“Bienvenida, Reina Madre celestial”.

       Juramos (y tenemos fotos para demostrarlo) que hasta había una pintada institucional sobre un muro donde el presidente Hugo Chávez, al margen de ideas políticas en las cuales nunca entramos ni salimos, saludaba a la Divina Pastora.

        Así pues, desde simples personas particulares hasta la más alta autoridad del país, todos rivalizaban en homenajear a la Virgen, en su bucólica, sevillana, larense y universal advocación.

 

Ambiente de la ciudad. El 14 de Enero la ciudad de Barquisimeto amanece literalmente tomada por el ejército y por los efectivos desplegados para garantizar la peregrinación. Se trata de un verdadero golpe de estado, pero incruento, para instaurar en esta república el reinado de la gracia, el de la Divina Pastora.

         Cortado totalmente el tráfico, solamente se permite el paso de vehículos autorizados, y de los autobuses que, mediante recorridos alternativos o paralelos, se habilitan para desplazar gratuitamente a los peregrinos, acercándolos a Santa Rosa o trayéndolos de allí.          

         Ya a las siete de la mañana, cuando nos despertamos en el hotel, la televisión estaba retransmitiendo en directo los actos, pues hay varias misas de madrugada, como en la Virgen de los Reyes sevillana. Dichas misas comienzan a las 5am y son en total cuatro, una por cada hora. En las calles con la circulación cortada, riadas inmensas de muchedumbre caminaban hacia Santa Rosa. Muchos jóvenes con atuendo veraniego, también lo hacían agrupados en pandillas.

          Nos dirigimos hacia el vehículo dispuesto por la Curia, con las acreditaciones necesarias colgadas del cuello, y en compañía del Sr. Vicario don Diego Alvarado y de otro sacerdote nos dirigimos hacia el pueblo (hoy casi barriada) de Santa Rosa, dando un rodeo fenomenal para sortear la muchedumbre que colapsaba sus accesos.

         Desde una tribuna habilitada sobre una terraza o azotea, nos dispusimos a escuchar la grandiosa misa pontifical, equivalente a la del Real del Rocío, pero con el quíntuple de gente acomodada en mucho menor espacio. No era de extrañar que los desmayos o lipotimias fuesen continuos, aunque los buenos servicios subsanaban rápidamente cualquier incidencia.

          En dicha tribuna se encontraban las autoridades gubernamentales, entre ellas el gobernador Luis Reyes Reyes y la primera dama Milagro Flores de Reyes, el alcalde Henri Falcón, del municipio Iribarren (al cual pertenece Barquisimeto); el general Gumersindo Piña, jefe del Comando Regional nº 4 y otros jefes y generales.  De la familiaridad que allí existe, bastará decir que excepto los militares, incluso los más altos cargos vestían de manera informal, siguiendo las consignas que ellos mismos habían dado a la muchedumbre para evitar el calor, y así uno de ellos se presentaba en jeans delavés, polo rojo de mangas cortas y visera deportiva, casi de jugador de béisbol.          

          La celestial Señora ya había sido sacada de su santuario y colocada a un lado de la tribuna sobre sus andas acristaladas. Éstas se adornaban en sus remates con ramos de flores naturales (rosas, girasoles, calas….), y se encontraban en medio de un triple anillo formado por guardia de gala, que curiosamente lleva sobre su pantalón blanco una franja concepcionista; la guardia nacional y policía administrativa. Posteriormente oímos a algunos puristas quejarse de tan excesiva militarización, pero es evidente que cuando se reúne tanta multitud deben tomarse algunas medidas de seguridad. Tampoco a los sevillanos nos gustan las vallas en la Semana Santa ni en la Virgen de los Reyes, y sin embargo las circunstancias han demostrado que son necesarias. Menos aún gusta el “vidrio” del paso, incluso entre los sacerdotes, pues encapsula la imagen, tal vez para evitar los tocamientos a su vestuario. El vestido que estrenaba este año (todos se presenta con un color distinto) era de tonalidad lila, con cristales swarovski, como representación de la flor nacional de Venezuela: la orquídea.

           El conjunto de viseras entre los fieles, trajes coloridos, camisas veraniegas y sombreros pastoriles en los más pequeños, prestaba una fabulosa policromía al conjunto, realmente tropical. El tono bucólico venía dado por unos palomares en el centro de la plaza, de los cuales continuamente se escapaban vuelos y zureos, atravesando toda la plaza. La expresión “no cabe un alfiler” conseguía allí la realidad más auténtica.  

El pan y la panadería.-  Unos 156 sacerdotes participaron en el santo sacrificio, presididos por el Arzobispo de Barquisimeto y por nuestro Cardenal. Éste llevaba el báculo de aquél, cuyo remate incluye una reproducción exacta de las varas de la Primitiva Hermandad Sevillana.

         Aproximadamente a las diez de la mañana comenzó la misa, en la cual se leyeron textos de Isaías, San Juan y la Primera carta de Pablo a los Corintios.

         Monseñor Tulio en su intervención agradeció al Cardenal de Carlos Amigo su presencia, así como a los peregrinos que vinieron desde Sevilla.

         La homilía de Monseñor Amigo, con su perfecta dicción, encandiló a la muchedumbre y sería recogida con merecidos elogios por toda la prensa del día siguiente. En aquel ambiente tan bullicioso se hizo un silencio casi sepulcral para seguirla y hasta las palomas parecieron callar intencionadamente sus gorjeos.

         Refiriéndose a cuando la devoción fue trasplantada desde Sevilla a Venezuela, hizo una comparación coloquial harto lograda: “Entonces, nosotros les trajimos un poquito de pan y ustedes nos han devuelto una panadería entera. Así como se conoce a Andalucía como la tierra de María Santísima, Barquisimeto es como el cielo de la Divina Pastora”.

         “Esta es una tierra muy fecunda. La Divina Pastora nos ha unido. No dejemos que nos separe la guerra, la violencia. Tendamos puentes a la bondad, la justicia, la felicidad”

         “Muchas veces decimos yo no sé dónde está Dios, pero Él sí sabe dónde estamos nosotros. De igual manera, la madre sabe dónde están sus hijos, porque los lleva en el corazón”.

            La idea de la unidad (como hoy lo han estado simbólicamente Sevilla y Barquisimeto, España y Venezuela)  fue la base principal de esta preciosa e inolvidable homilía, que tan hondo caló a todos. Terminado el solemnísimo pontifical, Monseñor Amigo se detuvo ante las andas de la Virgen e hizo ademán de tirarle un beso, gesto que fue muy apreciado por los barquisimetanos. Poco después, entre lágrimas y cantos, se iniciaría la apoteósica procesión.

            Durante una entrevista nuestro Cardenal comentó que se espera implantar en Barquisimeto la tradición sevillana de besar la mano de la Virgen, costumbre que de seguro las personas aceptarán porque están ansiosas de tocar a la Divina Pastora y besar su mano. (De hecho, como hemos referido, tal besamanos ya se había realizado en la Coromoto con la réplica sevillana y fue verdaderamente desbordante: Hasta la fuerza pública tuvo que proteger la imagen ante las avalanchas de gente que venía para venerarla).

A lo largo del recorrido.-  En sus siete largos kilómetros la imagen larense recibe innumerables manifestaciones de piedad. De trecho en trecho se instalan tarimas, donde las andas se detienen para que diversos colectivos le brinden su homenaje musical u oracional.

         La novedad de este año es que uno de esos grupos, el de Danzas Granado, encabezado por Margot Zubillaga, recibió a la Señora con bailes por sevillanas, vestidas con el traje regional andaluz, como detalle especial por haber venido acá la imagen vicaria. “Así reciben a la Virgen en España y este año es muy especial porque tenemos aquí la imagen de la Primitiva”, dijo su directora artística.

         Nos llevaría un libro describir todos los otros detalles, por lo cual sólo podemos citar algunos de ellos. Así la fachada de la corporación  Cantv – Movilnet,  en la Avenida Lara, se cubrió con un inmenso “afiche” de la Divina Pastora, que llegaba a la altura de seis plantas. (Curiosamente, poco después de regresar nosotros de Venezuela, nos enteramos de que esta Cantv era la primera empresa telefónica del país, así como una de las marcas estratégicas más importantes para la sociedad venezolana, pues el miércoles 14 de Febrero la prensa internacional se hacía eco de que el gobierno había adquirido parte de sus acciones para convertirse en el socio mayoritario, dentro del plan de nacionalizaciones emprendidas).

           El médico veterinario Ramón Martínez decidió hace 35 años junto a su esposa “ofrendar a la Virgen brindando agua a los feligreses que la acompañan en su recorrido”. “Para eso dispone desde hace más de tres décadas de un sistema de llaves del cual cuelgan pocillos para servirse de manera gratuita del preciado líquido”. Pese a que las grandes compañías ya regalan agua envasada y fría, este doctor no quiere perder la tradición, pues siempre puede ayudar a alguien. Ya su esposa no lo acompaña, pero hijos y nietos dan continuidad a tan bella idea, desde la quinta Divina Pastora en la Avenida Lara, “hasta que vivamos aquí”. (“Devoción ayer, hoy y siempre”. Oscar Castro Leal. Número especial del diario El Impulso, 15-01-07, A-12)-

En “los palcos”.-   En el lugar conocido como “Cruz Blanca” y hoy parroquia Claret, se había instalado una amplísima y alta tribuna para las dignidades eclesiásticas e invitados de honor, cubierta por el correspondiente toldo para protegerla del sol, y si no fuera por este elemento, creyéramos estar allí en plena Campana, esperando al primer nazareno de la Borriquita que viene para pedir la venia. Este espacio, como otras tribunas más sencillas o tarimas del recorrido, estaba patrocinado por una entidad, en el presente caso creo que por el propio gobierno municipal. Todo perfecta y meticulosamente instalado, con un perfeccionismo casi cofradiero, pero con el toque “chic” venezolano: moqueta de césped artificial, sillas metalizadas en dorado, cojines blancos.

        Para amenizar la espera, la mejor orquesta de aquellos lares, el famoso conjunto Mavare, tocaba escogidas piezas de su repertorio. Este año quiso hacer algo distinto, y en tal sentido decidió invitar a la reconocida soprano Cheíta Quintana, “por ser la máxima representante del valor de la música larense y venezolana”. Por si fuera poco, la eficientísima organización se encargaba de distribuir pastelillos salados, tentempiés calientes, dulces y refrescos, servidos en bandejas por atentos camareros, quienes se surtían de un ambigú instalado muy discretamente. Unas azafatas distribuían además octavillas con el himno de la Divina Pastora, para que fuera cantado por todos cuando llegara la Virgen.

          Frente por frente se había alzado un castillete para los reporteros gráficos de prensa, el cual estaba virtualmente atestado,  y no se venía debajo de puro milagro. También había una gran pancarta donde la Pastora larense destacaba en fondo de letras sobre azul que decían “Desde Sevilla a Barquisimeto. Bendita tú Eres entre todas las mujeres. Familia Fariña”. ¡Otro homenaje más a nuestra Hermandad Primitiva y a la ciudad de la Giralda!

            Se acercaba ya la avanzadilla de la procesión. Cohetes. Marejadas de muchedumbre, pugnando por avanzar hacia cualquier lado o hacia ninguno. Y exactamente igual que la Campana se pone en pie cuando se oyen a lo lejos los tambores de la Centuria, todo aquello se revolucionó cuando las andas de la Señora atravesaron el sencillo arco triunfal erigido por la sociedad Divina Pastora, quedando de cara hacia la tribuna.

Solemnísima clausura del Año Jubilar.-  En presencia de la sagrada imagen, Monseñor Tulio Chirivela procedió a clausurar solemnemente el Año Jubilar que había vivido la Arquidiócesis barquisimetana, leyendo unas cuartillas, en las cuales volvió a hacer referencia a Sevilla y a la Hermandad Primitiva, y le pidió a la Virgen larense los más diversos dones para su pueblo:

         “Madre de las madres, ¡Divina Pastora bendita!, consagro a tu corazón inmaculado esta Arquidiócesis de Barquisimeto

         “Quiero que al clausurar el año mariano nos confesemos según la fe, que en esta tarde viendo a la Divina Pastora tomemos conciencia de que somos el pueblo de Dios”.

           Monseñor Chirivella abogó por el amor, la verdad, la justicia y la paz, pero aclaró que esto no solo debe pedirse sino buscarse, construirse y hacerse realidad entre nosotros.         

           “Que el sol resplandezca sobre este cielo encapotado por tanta violencia, tantas vidas sesgadas, tanta delincuencia y corrupción, injusticia, irrespeto y vulgaridad”.

            Pidió a la Divina Pastora que despoje a la sociedad de los rencores y del espíritu de venganza, “que cada vez se constituyan más firmemente las familias, ya que éstas son el corazón de la iglesia y de la sociedad”.

             El Arzobispo de Barquisimeto evocó la peregrinación en septiembre de 2006 a Sevilla, “que es la cuna misma de esta devoción, dejando en el convento de los Frailes Capuchinos la réplica que llevamos, como una muestra de gratitud y cariño con la Iglesia Sevillana. Estando allí, tuve la oportunidad de invitar al Eminentísimo Sr. Cardenal Carlos Amigo Vallejo, Arzobispo Metropolitano de aquella Arquidiócesis, para que nos honrara con su visita en este año 2007, por lo que hoy agradezco profundamente su presencia entre nosotros, encomendándole a él y a su Arquidiócesis a la protección y cuidado de la Santísima Virgen; así mismo, a la Real Hermandad de la primitiva imagen de la Divina Pastora, presente hoy aquí, en esta procesión. Les agradezco el habernos traído una réplica de la primera imagen tallada según los detalles dados por el mismo Fray Isidoro de Sevilla; ruego a la Virgen que los miembros de esta Hermandad Sevillana, sigan siendo celosos custodios de esta herencia recibida por su fundador”.

             Por su parte, el Cardenal de Sevilla, Monseñor Amigo, hizo también una nueva llamada a la unidad y a la fraternidad. Manifestó que hasta ese momento el principal sentimiento que lo embargaba era “una profunda gratitud hacia Barquisimeto, porque ha sabido recoger una devoción sincera y multitudinaria a la Divina Pastora”.

             “Esta peregrinación involucra a  todas las clases sociales, quienes se unen en un mar de calles donde todo es paz, tranquilidad y alegría. Precisamente aquello que más puede agradar a Dios es la unidad y la fraternidad de sus hijos”.

              Confesó que antes de vivir en carne propia esta experiencia mariana, imaginaba la multitud, pero “el espíritu religioso que se vive, no”.

            “La devoción a la Virgen María es siempre una misma letra cantada con música distinta. Podemos decir que Barquisimeto canta con una música completamente única y admirable”.

              Tras aquella hermosa bienvenida eclesiástica, las andas de la Señora volvieron a ponerse en movimiento, “sobre un mar de encrespada muchedumbre”  (como en el inmortal verso de Laffón).

“Serenidad y paz se hicieron sentir en la Coromoto”.-   Con este título “El Informador, El Diario de Barquisimeto” (lunes 15 enero), describe el ambiente que se había vivido en este templo en torno a la imagen de la Sevillana, hasta ser sacada el día anterior para su encuentro con la de Barquisimeto. La crónica viene firmada por María Soledad Méndez y ocupa casi la mitad de la página A-4 de dicho periódico:

       “Marcadas por un amplio despliegue de seguridad y comerciantes de distintos rubros (especies), se oficiaron ayer tres misas matutinas en la Iglesia Nuestra Señora de Coromoto, con la asistencia de numerosos fieles, quienes entraban y salían de manera constante para conocer la réplica de la Primitiva Divina Pastora.

        El padre Diego Alvarado, párroco de este emblemático templo, se encargó de la misa de siete, fue seguido por el padre Cornelio Galavís  en la misa de ocho, y monseñor Gerardo Navas dio cierre al ciclo de eucaristía, con un mensaje de esperanza y unión de los barquisimetanos en esta ocasión tan especial.

        Devotos con sombrero de pastor, túnicas de color morado, así como conjuntos totalmente blancos, destacaron entre los numerosos marianos que se aproximaban a la réplica proveniente de Sevilla, a la culminación de las santas misas.

         Familias enteras de diferentes condiciones sociales y edades, se unieron para contemplar a esta novedosa y primitiva imagen, la  cual aparecía ubicada entre San José y San Judas

Tadeo.

        Mientras unos llegaron de rodillas hasta la Virgen de Sevilla por milagros ya cumplidos, otros prefirieron mantenerse al margen, en las últimas banquetas, con rezos íntimos, pero muy sentidos.

         150 funcionarios de la Policía de Lara y otros 64 más de la Guardia Nacional custodiaron el área, a fin de evitar cualquier incidente ante el abundante flujo de personas.

          A las afueras de la iglesia proliferaron los vendedores itinerantes de bocadillos, gorros, cintas, estampitas, helados, cepillados (especie de granizada casera), globos, dulces, bebidas, prendas alusivas a la Virgen, entre otras bisuterías, quienes intentaban convencer a los presentes de la compra de uno de estos elementos, para exaltar su fe. 

         Sin embargo, la espiritualidad y la hermandad prevalecieron, y a medida que transcurrían las horas, más personas se congregaban  en el templo, para palpar a la imagen, verla, fotografiarla o, simplemente, sentir su presencia”.

 

Instantes conmovedores:  La Pastora sevillana visita el Hospital.-  Como queda dicho, en el transcurso de la mañana y del mediodía fue incesante el flujo de personas hacia el templo de Coromoto, “entre ellas adultos mayores, jóvenes e incluso niños pequeños en compañía de sus padres, quienes tenían especial interés en darle a esta visita una connotación casi educativa, pues las familias barquisimetanas  han adoptado la perpetuación de la fe como una prioridad”. Así se expresa bellamente el periodista Jaimet Cristina Prato (El Impulso, 15-01-07), en la crónica que titula “Encuentro con la Pastora de Sevilla. El amor mariano traspasó fronteras”.

        A su debido tiempo, la imagen fue sacada a hombros de varias personas, entre rezos y aplausos, para colocarla en el vehículo conocido como Pastora-móvil. Cuidadosamente la introdujeron en él, para trasladarla hacia el Hospital Central Antonio María Pineda en la avenida Vargas, acompañada por un numeroso grupo de barquisimetanos. El personal médico y administrativo la esperó para rendirle un homenaje. El Vicario General de la Arquidiócesis padre Diego Alvarado, alma de todo este movimiento, hizo la bendición de los enfermos, rogando a la Señora por su salud.

          Al oír sus palabras, decenas de familiares y apcientes, cuyo estado de salud les impedía bajar a los espacios abiertos del hospital, se acercaron a las ventanas y desde allí entonaron conmovedores cantos de amor a María Santísima, la Divina Pastora. Los familiares de los enfermos también se unieron para presentar ofrendas a la imagen sevillana, rogando por la salud de sus seres queridos.

            Linda Amaro,  directora del hospital, también se mostró emocionada por esta visita  e imploró a la Virgen mucha fortaleza y paz para quienes laboran en este centro:

         -“La institución se llena de orgullo por la visita de la Pastora de Sevilla y esperamos que nos bendiga con salud para todos los enfermos, ellos tienen mucha esperanza en Dios para su sanación”.  

 “Dos continentes, una sola Virgen”.-  Así apostilla “El Informador, El Diario de Barquisimeto” (lunes 15 enero) el “Histórico Encuentro” que la Divina Pastora de Barquisimeto tuvo con la de Sevilla. Con más de la mitad de su itinerario ya recorrido, la efigie larense se dirigió hacia la Avenida Venezuela y posteriormente a la intersección con la Avenida Vargas, donde a las 4 y 05 minutos de la tarde se dio de cara con la efigie hispalense, ante la mayor concentración de personas jamás vista:  “Incalculable fue entonces el número de feligreses. Algunos no vacilan en señalar que más de dos millones y medio de almas….”

          Este es el momento que a doble página sirve para ilustrar en toda su extensión la portada del periódico, con una maravillosa e impactante foto de Julio Colmenares, quien ha conseguido lo que nosotros nos atrevemos a llamar el “Pulitzer pastoreño”, el documento gráfico que por sí solo vale, explica y justifica nuestra visita a Venezuela.

          Retomamos las palabras de la periodista María Soledad Méndez:

           “Bienvenida Imagen Primitiva (sic). El encuentro divino conmovió a los barquisimetanos:

            En medio de lágrimas de felicidad y cantos de fe, dos países se unieron en un solo acto de devoción, un encuentro entre el ayer y el hoy de la Santa Madre de los larenses.

           La imagen de la Divina Pastora, réplica de la Primitiva, salió de la Iglesia Nuestra Señora de Coromoto, a las 2,50 de la tarde, cargada por funcionarios de la Guardia Nacional, para ser llevada a la intersección de la Avenida Vargas con Avenida Venezuela, a fin de encontrarse con la sagrada imagen barquisimetana de la Divina Pastora

           Entre aplausos, salves y santos rosarios, la réplica inició su primer recorrido oficial  (…).  Hizo parada en el Hospital Central Antonio Maria Pineda, donde bendijo con su santa presencia a los enfermos, en conmemoración del histórico momento cuando el Padre Macario Yépez pregonó y pidió por la salud y sanación del pueblo barquisimetano.

            Tanto larenses, como visitantes de distintas regiones de Venezuela, pidieron y veneraron a la Primitiva, unidos en una sola plegaria por el bienestar del país y de todos los enfermos del mundo.

            A tres minutos para las cuatro de la tarde fue sacada del pastoramóvil, al arribar a la intersección entre las mencionadas avenidas, donde las imágenes se juntaron, exactamente a las cuatro de la tarde y despertaron entre los presentes gritos de júbilo y alabanzas.

            (…)

           Luego del estremecedor acontecimiento la Divina Pastora barquisimetana siguió su recorrido hacia la Catedral, donde tuvieron un segundo reencuentro ambas imágenes.”

 

“Sevillana, Bienvenida a tu nueva casa”.-  Así rezaba una pancarta colocada en la torre de la Catedral, a cuyos pies la imagen sevillana esperaba la llegada de la de Barquisimeto. De hecho, lo que estaba previsto era que vinieran juntas tras su encuentro, pero la imposibilidad de ordenar ni de abrir hueco siquiera en tan fenomenal muchedumbre, aconsejó llevarla hasta la explanada exterior del templo metropolitano, donde se produjo un nuevo reencuentro hacia las cinco y media de la tarde.

         En medio de esta avenida catedralicia (como el doble o triple de ancho de la Palmera sevillana y que estaba cubierta por un océano de cabezas hasta donde alcanzaba la vista), se alzaba un megaescenario con una monumental pantalla instalada por la Alcaldía, entre dos torres metálicas con más de cuarenta focos, capaces de convertir aquello en un verdadero espectáculo de “son et lumière” (como de hecho lo sería al final). Sobre dicha pantalla se veía el lema “Salve, Divina Pastora”, y el retrato de Benedicto XVI, entre otros motivos.

          A las 6,30 de la tarde de este domingo, 14 de Enero,  bajo la agraciada luz de los famosos crepúsculos barquisimetanos, dio comienzo la solemne eucaristía de bienvenida con ambas imágenes emparejadas. La oficiaron representantes de la Arquidiócesis de Barquisimeto, en compañía de integrantes de la Conferencia Episcopal Venezolana (CEV). Monseñor Ovidio Pérez Morales, vicepresidente de la CEV, pidió ante la Virgen María el bienestar de todos los venezolanos, “el respeto a la diferencia, los derechos humanos y el derecho a la vida”. También estaba presente en sitio de honor Monseñor Carlos Amigo.

         Se dijo el Evangelio de las Bodas de Caná, con la intervención de María solicitando el milagro de su Hijo. Que ya es un nuevo “Misterio luminoso”:   “Verdaderamente  -dijo el oficiante-   el Todopoderoso ha hecho maravillas en esta tierra con el amor a la Madre de Dios en esta advocación, nacida en Sevilla, de la Divina Pastora”.

         Los peloteros Luis Sojo y Giovanni Carrara, en una breve intervención, se unieron para pedir de la Divina Pastora su intercesión por la unión familiar, los amigos y la paz para el pueblo venezolano.

         En el transcurso de dicho pontifical se anunció que a las imágenes de ambas Pastoras se les habían otorgado unas Orquídeas de Oro, galardón que se dio por primera vez a la Virgen de Coromoto, patrona nacional, cuando visitó la ciudad, y que ahora se hace extensivo a las otras dos efigies.

         Resultó bastante larga esta ceremonia, especialmente si tenemos en cuenta que había penitentes, promesas y muchos fieles que habían caminado siete kilómetros y estaban levantados desde la madrugada. Sin embargo, nadie parecía moverse de su sitio, aguantando estoicamente dentro de la enorme masa humana.

         El final del Santo Sacrificio fue lo más brillante que nosotros hayamos visto jamás. La orquesta sinfónica Yacambú estaba ofreciendo lo mejor de su música a las dos imágenes, y el cántico de despedida tuvo aires de fiesta total. Al compás de las palmas todo el mundo, excepto las más altas jerarquías eclesiásticas, empezó a seguir el ritmo de la música. Todo el mundo se contoneaba, palmoteaba o marcaba este ritmo con los hombros, los brazos o con los pies. Hasta las monjas se movían que daba gloria verlas. Y así, igual que David bailó ante el Arca Santa, igual que Débora no pudo reprimir su alegría por las misericordias del Altísimo, el pueblo de Barquisimeto remató con trepidantes y pegadizos aires caribeños la exultación ante sus dos Pastoras. Porque la de Sevilla ahora también es suya:  suya para siempre.

       Así quedó cerrada, por todo lo alto, esta gigantesca fiesta espiritual, llena de fe y de amor, que el 14 de Enero vivió el pueblo larense, entre continuas referencias a Sevilla y la Hermandad Primitiva.

Impresiones de nuestro Cardenal.-  En la mañana del lunes 15 de enero Monseñor Carlos Amigo se despidió de la feligresía larense, tras iniciar la misa del primer día de la visita de la Divina Pastora en la Catedral de Barqusimeto. Visiblemente emocionado, el Cardenal, acompañado de autoridades eclesiásticas encabezadas por Monseñor Tulio Manuel Chirivela y por otros sacerdotes de la región, pidió a todos seguir fieles en el servicio en el servicio a la Santa Iglesia, y señaló  “me llevo un recuerdo verdaderamente inolvidable de esta tierra, en especial de Barquisimeto”. Recalcó que la mayor impresión que se lleva de la ciudad y del país es el gran fervor de la gente a la Divina Pastora.

         El diario El Informador del martes 16 de Enero, bajo el título “Experiencia inolvidable”, saca en su portada a Fray Carlos comentando con don Tulio y el padre Alvarado la grandiosa foto del encuentro de las dos Pastoras que a su vez había servido como portada del mismo diario en la jornada anterior. Y en página A-4, vienen unas interesantes declaraciones que por su interés nos complacemos en reproducir al pie de la letra:

        “Concluida la misa el Cardenal amigo se despidió de la feligresía, no sin antes dedicar unas palabras a El Informador, en la que destacó la experiencia vivida como única en Latinoamérica.

         -¿Cuál es la mayor impresión que se lleva a su tierra?

         -El gran fervor de la gente por la Divina Pastora, creo que es algo inexplicable, la multitud es impresionante, pero la devoción es algo tan profundo que es difícil que uno encuentre palabras para describirlo, sólo me queda dar gracias a Dios, a la Divina Pastora y a Barquisimeto, porque nos dan un ejemplo admirable, en estos tiempos de tantos problemas.

           -¿El recuerdo más importante que se lleva de Barquisimeto?

           -Me llevo de Barquisimeto el calor de la devoción de la Divina Pastora y el cariño de la gente, que es muy grande.

          -¿Qué contará en España de esta experiencia?

          -No me cansaré de repetir que las cosas grandes son las que nos unen; en el caso de Venezuela la devoción a la Divina Pastora, y que nos olvidemos de mezquindades, que pensemos y miremos a lo alto, que allí es donde está la verdad, la luz y la salvación.

          -¿Qué sintió el 14 de enero en medio de la procesión?

          -Di gracias a Dios y a Jesucristo porque es obra de ël que eligió la Santísima Virgen para ser la madre de Dios y la madre de los hombres.

           -¿Cuál fue su petición a la Divina Pastora?

           -Le pedí que supiera mirar a todos los hombres y mujeres del mundo, con los mismos ojos de amor con que Ella nos mira.

           -¿Cuál es su mensaje a la Iglesia y al pueblo de Lara?

           -Que continúan siempre muy fieles a la devoción hacia la Divina Pastora y que en todos los pueblos del mundo así como en Lara, reine la devoción a la Madre de Dios.

            (Medios a la altura del compromiso. El Cardenal recibió un ejemplar de El Informador en el que se reseña la procesión de la Divina Pastora, el cual recibió con agrado y elogió el trabajo de los medios en cuanto a la cobertura de la procesión y los calificó de extraordinario en todos los niveles).

 

Revista de prensa.-  Ya he quedado señalado el elogio de nuestro prelado a los medios de comunicación. Y realmente es así. Han sido tantas las páginas dedicadas a la Divina Pastora, en su doble filiación larense y sevillana, que si quisiéramos, podríamos empapelar la capilla de calle Amparo con los diarios, revistas, anuncios, etc. dedicados al tema.

           Tal cantidad de papel llegamos a recolectar, que forzosamente se impuso una selección, pues nos ocupaba demasiado sitio en la maleta, aparte de aumentar su peso. Porque no han sido solo los diarios barquisimetanos; también los regionales, estatales y nacionales se han hecho eco del acontecimiento.

           Veamos tan sólo algunos rasgos, pinceladas o titulares:

           -“Procedente de Sevilla, España”  (sobre la llegada de la imagen).  En horas de la noche de ayer llegó desde la ciudad de Sevilla, España (…) luego de ser recibida con sublimes honores en Caracas por feligreses y distintas autoridades civiles. Entre escoltas y rostros iluminados con fe, los barquisimetanos contemplaron por primera vez la sagrada imagen, acompañada del cordero que simboliza a Jesús. Con plegarias y exclamaciones de gozo admiraron su deslumbrante y a la vez ingenua vestimenta, pero sobre todo su presencia, que irradia paz y esperanza”. (El Informador, 12-01-07, A-1).

           -“Impresionados. La representación de Sevilla, España, presente esta domingo en la procesión 151 de la Divina Pastora en Barquisimeto, estado Lara, manifestó sentirse impresionada por esta multitudinaria actividad religiosa venezolana. Así lo expresó (…) Andrés Martín Angulo, quien indicó que jamás había visto manifestación religiosa multitudinaria alguna en honor de la Divina Pastora como la que se realiza en Venezuela”.  (Sol de Margarita, Porlamar, 15-01-07).

           -“Imponente en su visita 151. La Divina Pastora desbordó el fervor del pueblo”.  (El Impulso, 15-01-07, A-1, en portada). “El momento de mayor devoción se vivió durante el sublime encuentro con la Pastora Primitiva (sic) de Sevilla. Aplausos, lágrimas y cantos de amor, inundaron la procesión, al encontrarse ambas imágenes, origen de esta advocación mariana, en la Avenida Venezuela. Los feligreses asistentes no escondieron su emoción y veneraron ambas imágenes con absoluto fervor y devoción. La imagen de la Primitiva (sic) fue acogida para siempre en el corazón de los creyentes larenses por ser el origen de la más bella manifestación mariana, que les ha colmado de bendiciones durante siglos”.

           -“Divina Pastora con su doble sevillana”. El Nacional, diario de Caracas, 15-01-07. Foto en portada de la procesión y comentarios en pág. B-23, llevando como titular las palabras del prelado hispalense de que “Barquisimeto es el cielo de la Divina Pastora”.  También se recuerda oportunamente el texto de la Epístola de San Pablo a los corintios: “Hay diversidad de dones, pero el espíritu es el mismo”.

           -“Más de dos millones de personas asistieron a la procesión de la Divina Pastora”. La Hora, Diario de Nueva Esparta, Porlamar (Isla Margarita).

            - La opinión de la autoridad civil.-  El periodista Pacífico Sánchez (El Impulso, 15-01-07, pág. A-7) pregunta al Alcalde Henri Falcón: “¿Cómo aprecia el encuentro de la Divina Pastora con la imagen sevillana?  -Muy bien. Cada año se va renovando (la procesión) sobre algunos elementos novedosos. En esta oportunidad, la visita de la representación de la Iglesia Católica de Sevilla, la imagen primitiva de la Divina Pastora, su réplica que tenemos en Barquisimeto, el encuentro de ellas y ahora la incorporación de otras personalidades que en representación de la ciudad, y no necesariamente el alcalde, tienen que darle la bienvenida a la venerada imagen”.

       -El Impulso 15-01-07, A-15.  Descripción del encuentro de las dos imágenes, por Jaimet Cristina Prato: “…ambas se colocaron juntas para recibir ovaciones, aplausos y lágrimas de un pueblo desbordante de amor cristiano. Los rayos del sol, que hasta ese momento calentaron con toda su fuerza, se convirtieron en un tenue baño de luz que advirtió la magnitud del encuentro, su profundidad espiritual y su importancia histórica. Dos imágenes, un amor. Dos pueblos, una misma devoción. La Primitiva (sic) de Sevilla fue recibida con un sentimiento de pertenencia y alegría más allá de toda explicación, el pueblo se unió para agradecer su gloria, por atravesar mares y llegar junto a él, cubriéndolo con su manto de bondad. Al verlas juntas, el tiempo pareció detenerse y la única conclusión posible, es que el amor de Dios no tiene fronteras de años o espacios”.  

 

Actividades deportivas y paralelas.- “Con la participación de 36 equipos. Lara organiza I Copa de Fútbol Divina Pastora”  (El Informador, 12-01-07, C-4).

          Por otra parte, también dentro del terreno deportivo, la venerada imagen fue homenajeada con un maratón de 10 kilómetros, donde participaron más de mil corredores de todas partes del territorio larense y nacional, lo cual sirvió para recaudar fondos para un orfanato, ya que cada uno de los participantes contribuyeron con donaciones para esta institución sin fines de lucro.  Además, en la cercana población de Cabudare, un nutrido grupo de jinetes realizaron una cabalgata como homenaje a la Pastora.

         Puede decirse que apenas existe un colectivo, grupo o entidad que no se sume, de manera colectiva o especializada, a dicho homenaje. Fueron realmente sobrecogedoras las piruetas y acrobacias que aviones supersónicos efectuaron sobre la muchedumbre sobre los altos cielos, descargando atronadores ruidos, como  saludo a la Virgen larense (en este caso también a la sevillana)  en su llegada a la explanada sita ante la Catedral. 

           De la música, no digamos. Necesita ella sola un suplemento especial. Durante la víspera de la procesión y en algunos puntos del recorrido ofrecen serenatas a la Divina Pastora los más renombrados grupos musicales: Pequeña Mavare, Orquesta Típica Municipal, Pastor López, Los Terrícolas, etc. Algunas de tales actuaciones son por promesas hechas a la Virgen.

 

 

Anuncios que son oraciones.-   Veamos solamente tres de ellos:

           -“La Divina Pastora y Santa Bárbara viajan juntas. (Anuncio a cuarto de página, pagado por esta Compañía Aérea, en El Impulso, diario larense, 13-01-07, A-11; va ilustrado, equivocadamente, con una preciosa foto de la imagen primitiva de Sevilla, luciendo sobre su pecho el pectoral donado por el Arzobispo de Barquisimeto. También se reprodujo este anuncio en la prensa nacional): Para nosotros es motivo de alto orgullo trasladar de Madrid a Maiquetía la Sagrada Imagen de la Divina Pastora. Es una manera de aportar nuestra contribución a los actos de fe promovidos por la Iglesia venezolana. La Sagrada Imagen de la Divina Pastora de Sevilla, participará en la masiva procesión del próximo domingo 14 de enero, considerada como la segunda más grande de la América Latina, después de la Virgen de Guadalupe. El honor que sentimos es de toda Venezuela por tan sagrada presencia”. (Aunque ya hemos indicado que la ilustración resulta errónea, por no distinguir entre imagen original e imagen vicaria, basta la intención del texto como otro nuevo y sentido homenaje a la Hermandad Primitiva).

        -“¡Salve, Divina Pastora! Recibamos todos la bendición de la Divina Pastora de Sevilla y la Divina Pastora de Lara, que por primera vez se encuentran en nuestra tradicional procesión.  Central, Banco Universal. ¡Tu banco para crecer!”  (El Impulso, 14-01-07, pág. A-9. También lleva una foto de la Primitiva Pastora hispalense, con un gráfico o dibujo donde una flecha salta desde Sevilla, España,  y cruzando el Atlántico va a encontrarse con la Pastora larense de Barquisimeto, Venezuela).

        -El Impulso, especial dedicado a la Divina Pastora, 14-01-07, pág. C-9.-  Anuncio a cuarto de página, con foto de la imagen larense:   “Divina Pastora ilumina nuestro camino. Un camino sembrado de esperanzas que germinarán bajo el cielo venezolano, un camino lleno de profunda fe profesada por tus hijos. El Gobernador Manuel Rosales Guerrero y el Pueblo Zuliano unido al pueblo Larense, se llenan de júbilo por el encuentro entre la Pastora de Santa Rosa y la réplica de la primigenia Divina Pastora de Sevilla, origen de la devoción Mariana.  “Dadnos Virgen la paz que anhelamos y con ella la dicha eterna. Como siempre nosotros te amamos, Dulce Madre de todo mortal”.   (Si esto, en lugar de un anuncio, no parece más bien una oración, que baje Dios y lo vea).

         -Añadimos además un anuncio de la numerosa serie que se refiere estrictamente a la imagen larense: “La Pastoreña” es una marca de leche completa o descremada, envasada en tetrabrick. Por eso, al dar la bienvenida a la Excelsa Patrona, dice: “Madre, como larenses sentimos gran orgullo de ser parte de esta grandiosa tradición de fe. ¡Eres alimento de nuestras almas! ”. 

 

Guerra de cifras.- Las estadísticas resultan apabullantes. Se estima que a la serenata de la antevíspera de la procesión, en el pueblo de Santa Rosa, asistieron más de diez mil personas, La fiesta se extendió desde la noche del viernes hasta primeras horas del sábado.

           Ya hemos dicho que, según los cálculos, más de dos millones de personas asisten a los actos de Barquisimeto y las vistas o panorámicas aéreas parecen confirmarlo. Advertimos, sin embargo, que las cifras resultan tremendamente aleatorias. Hay quien dice dos millones y medio, y hay incluso quienes lo acercan a los tres millones. En cualquier caso, se trata sin duda de la procesión más grandiosa de Latinoamérica, y seguramente del mundo. Se decía que sólo es superada por Guadalupe; pero que nosotros sepamos, en el caso mexicano, aunque concurran tal vez mayores multitudes, no se desplaza ni traslada de sitio ninguna imagen, por lo cual el récord absoluto -al menos como procesión- debe ostentarlo de manera fehaciente e indudable la ciudad venezolana.

           Por eso el semanario “Quinto Día”  (Caracas del 19 al 26 enero 2007, pág. 11) trae un comentario de Alberto Vargas, dentro de las columnas Lara en Blanco y Negro, donde afirma que: “la procesión de la imagen de la Divina Pastora en Barquisimeto ha pasado a ser la más importante del mundo. Este acto de fe de la feligresía de Venezuela y de otras latitudes del orbe no tiene parangón. Hasta hace poco se creía que la imagen de la Virgen de Guadalupe, en México, concentraba a la mayor población de católicos, cuestión que no es así, como lo ha demostrado con creces la visita 151 de la imagen de la Santa Patrona a Barquisimeto”.

           Muy significativos estos datos sobre el operativo de seguridad. Intervinieron cerca de 5.000 efectivos de los diferentes organismos allí localizados. Se recibieron y procesaron 6.830 llamadas a través del 171. Fueron rescatados y devueltos 92 menores extraviados; también otros ocho adultos fueron rescatados y devueltos a sus familiares. Seis personas resultaron heridas por uso de fuegos artificiales; hubo 38 traslados de emergencia y se atendió a 558 personas por diferentes causas durante la procesión (nos figuramos que predominarían las lipotimias, pues de lejos observamos algunas durante el pontifical). A pesar de ello el operativo se considera “un completo éxito”, pues en general no hubo ninguna situación de gravedad que lamentar, gracias al civismo y al excelente comportamiento del pueblo larense.  (Datos del general Carlos Colmenares Camacaro a El Informador, 16-01-07, cuerpo C).

         Para garantizar el servicio durante la procesión y su víspera, Metrobus-Lara moviliza gratuitamente a los feligreses, por los diversos sectores de Barquisimeto y Cabudare (aquí hay otra imagen de Pastora, aunque no de vestir), e igualmente hay puntos de recogida para el regreso a los hogares.

         El museo de la Divina Pastora en Santa Rosa (cuya actual sede se terminó de construir en 2004) tiene un área de catorce mil metros cuadrados.

         En vísperas de la procesión el Banco de Venezuela/Grupo Santander, a través de su fundación homónima y conjuntamente con voluntarios de la Alcaldía de Iribarren, sembró más de 400 plantas frente a la entrada de Santa Rosa, para hermosear aquel paraje.

        La Divina Pastora recorrerá cerca de 66 templos, capillas y vicarías hasta el 31 de marzo, cuando regresará a su altar permanente en Santa Rosa. Así pues, no solamente es la procesión más grande del mundo, sino incluso la más dilatada en cuanto a su duración: ¡tres meses!          

 

Manifestación de fe.- Tantos números, tantas estadísticas, tantos datos abrumadores, no deben  hacernos olvidar lo principal: Que la procesión es esencialmente un acto de fe y una celebración religiosa. Así lo indican con toda claridad los folletos que se reparten para la procesión.

         Durante todo el recorrido se puede observar un sinnúmero de personas con vestidos religiosos, feligreses descalzos y fieles con imágenes; con cruces o coronas de espinas en su cabeza. Niñas vestidas de pastora, llevadas de pie sobre los hombros por sus padres, e incluso se pudo ver una chica penitente caminando sobre altísimos zancos.

         Muy a pesar del sol abrasador y el riguroso calor, característico de este día especial, muchos devotos en penitencia acompañan a la Divina Pastora durante todo su peregrinar. “Este año vino más gente”, se le escuchaba decir a los devotos.

          Ya han quedado citadas las pancartas de salutación, las cuales componen una auténtica “Letanía Barquisimetana”. Son los piropos, imprecaciones, ruegos, saludos o alabanzas que la Virgen va recibiendo durante su camino. En ningún sitio existe nada igual, tan espontáneo ni tan expresivo.

           En la avenida Los Leones, desde un punto de hidratación colocado por el gobierno local, lanzaban naranjas a los caminantes. Un particular, Reina Parra, salió junto a sus hijos para obsequiar trozos de esa fruta a los fieles. “Prometí hacerlo durante 10 años por un milagro que me hizo nuestra patrona”.

           Como ya hemos referido antes, otros señores reparten agua para aliviar a los peregrinos.  ¿Cuáles mejores ofrendas que éstas, el acordarse de los demás?

          Son numerosas las personas que todos los años relatan a la prensa favores y gracias concedidos por la imagen. Por eso la devoción crece sin cesar, tanto dentro como fuera de la capital de Lara, incrementándose de generación en generación.

          De la imagen sevillana se han dicho muchas cosas bonitas, pero nosotros nos quedamos con ésta  (María Soledad Méndez, El Informador, 13-01-07, A-10): Que había venido para encontrarse con la Patrona larense y “para enviar un mensaje lleno de salud, bendiciones y armonía a los más necesitados”. Si realmente es así, ¡qué bien empleado todo este viaje a Venezuela!

 

Donaciones.-  Sin contar el fabuloso despliegue publicitario o “epifanía mediática” (jamás una Hermandad de Gloria ha sido proyectada internacionalmente de esa forma ni ocupado tantísimo espacio en diarios extranjeros, con su nombre repetido a cada dos por tres), de esta experiencia se han derivado varias donaciones para la Hermandad Primitiva. En primer lugar el Arzobispo de Barquisimeto, que ya había ofrendado a la Virgen una cruz pectoral durante su estancia en Sevilla, ha concedido a la Hermandad la condecoración Monseñor Enrique María Dubuc Moreno en su única clase, la cual hace extensiva a cada uno de los cuatro hermanos que la han representado durante esta peregrinación en Venezuela.

       El alcalde Henri Falcón ya le había entregado el Botón de Oro del Estado Lara y una de las damas que vinieron a Sevilla en septiembre, la señora María del Socorro Pinto, un magnífico broche de oro, ópalos y brillantes.

       La señora Filomena de la familia Fiacco Panico, camarera de la efigie barquisimetana, ha entregado ahora un estupendo y deslumbrante collar con cincuenta y seis perlas de tamaño gigante y cruz grande de oro, más un broche formando una  orquídea de oro, flor nacional de  Venezuela, de cuyas joyas ha sacado además otra réplica exacta para la imagen larense. En el estuche correspondiente a Sevilla va una inscripción que dice: “Peregrina Sevillana. Gracias Madre por venir desde tu tierra a Bendecirnos y protegernos”.

       Como recuerdo de la experiencia en Isla Margarita nosotros le hemos comprado un dije o medallita de nácar, engastada en oro, reproduciendo la imagen de la Virgen del Valle, y un rosario de plata con perlas de la citada Isla, el cual fue bendecido por el Vicario General de Barquisimeto, padre Diego Alvarado, a los pies de dicha imagen, sirviendo entonces para rezar el Rosario a sus plantas.

 

Curiosidades varias.-   Aunque parezca sorprendente la Virgen del Carmen es la patrona oficial de Barquisimeto y por eso figura una imagen suya en el presbiterio de la moderna catedral. Sin embargo, la Divina Pastora es considerada por todo el mundo como la Patrona sentimental.

        -La Fundación del Niño del municipio Iribarren obsequió a los devotos 20.000 ejemplares del cuento infantil “La Divina Pastora en imágenes”, una manera didáctica de conocer este hecho, según lo manifestó la primera dama de la capital larense, Marielba de Falcón. Tiene láminas para colorear. Conseguimos de manera casual un ejemplar  y podemos asegurar que es algo absolutamente delicioso.

       -No menos deliciosa la exposición de Arte Pastoreño que todos los años convoca el diario El Impulso, y que constituye en sí misma un fascinante museo, donde alternan lo culto y lo popular. Quiero expresar mi más sentido agradecimiento al sr. Jesús Bermúdez y a su esposa Gisela Guevara por haberme llevado allá para conocerlo, así como por el obsequio de catálogos de ediciones anteriores.

        -El mismo periódico adorna parte del recorrido procesional con grandes fotos de la Divina Pastora, sobre los postes centrales del alumbrado, luciendo los diferentes vestidos estrenados a lo largo de sus procesiones.

         -Resulta increíble la cantidad y diversidad de productos relacionados con la Divina Pastora que ofrecen los buhoneros o vendedores ambulantes. No solamente en los puestos habilitados al efecto, sino en cualquier cruce de la ciudad los automovilistas pueden ser abordados por personas que les muestran abanicos, llaveros con luz intermitente o imagencitas de resina.

        -En el pontifical de Santa Rosa estábamos sentados detrás del Alcalde Henri Falcón. Le habíamos dado una medallita de la Virgen Primitiva, pero a mediados del acto se volvió y nos pidió otras más. Se le entregó un puñado, y aprovechando esta ocasión, como sabíamos que era del partido gubernamental, le preguntamos si sería posible que él le llevara alguna de ellas al Presidente de la República Bolivariana de Venezuela. Nos contestó amablemente que “por supuesto”, que eso “estaba hecho”. Así pues, de creer las circunstancias, hasta el palacio presidencial de Caracas habrán llegado las medallas con el rostro de la imagen Primitiva.

          -Era de ver cómo los devotos agradecían estas medallas. Particularmente nos impresionó cuando la recibió una chica ciega. Fueron repartidas a manos llenas y cuando se acabaron nos invadió una  profunda tristeza, al no disponer de varias toneladas, para seguir repartiendo y haciendo feliz a tanta gente. A falta de otra cosa entregamos flores sobrantes o caídas de los numerosos ramos que le habían ofrendado a la Sevillana, y también éstas volaron rápidamente. Tras las vallas de la Catedral se extendía un ejército de manos suplicantes pidiendo algo de la Virgen de Sevilla, y…  ¡no teníamos ya nada!  Ni estampas siquiera.

           -A veces hay que salir fuera para valorar cosas que en la propia ciudad tal vez no les demos la debida importancia. Así ocurre con la tarea de los priostes. Cuando ya estaban juntas la Pastora de Barquisimeto y la de Sevilla, ante el grandioso escenario de la misa final del día 14, una repentina brisa volteó el pico del manto de nuestra imagen, dejándolo al revés. Y así se habría quedado si Jesús Gabardón, con agilidad felina, no hubiera trepado rápidamente por el alto pedestal de tubos metálicos, para dejarlo otra vez bien colocado. Entonces consiguió esos minutos de gloria a que toda persona tiene derecho en su vida, pues el “arreglo sobre la marcha” debió ser filmado ávidamente por la infinidad de cámaras que operaban, y tal vez retransmitido en directo a todo el país.

 

También dificultades.-   Para que nuestra crónica no resulte demasiado triunfalista, hay que decir que durante los días previos al viaje, hubo que sortear muchas adversidades, muchas dificultades logísticas de todo tipo. Las fechas, inmediatamente después de la Navidad, no eran las más adecuadas, y algunos tuvimos que hacer juegos malabares, para acoplar o conseguir días de permiso.

          De igual manera hubo cierto desconcierto hacia el final, por motivos ajenos a nuestra voluntad. Sin embargo, los buenos resultados ahí están. El viaje se ha hecho contra viento y marea, y ahora es ciertamente una experiencia inolvidable, que ha servido para estrechar lazos y afectos.

 

Gratitud.-  Viene ahora un obligado capítulo de agradecimiento. A todos y por todo. Autoridades eclesiásticas y civiles de Barquisimeto, en Estado Lara, y de Isla Margarita, en Nueva Esparta. Curia y sacerdotes de ambos estados. Y personificándolos a todos, el padre Diego Alvarado, pastoreño y barquisimetano cien por cien.

Segunda parte: Homenaje a la Virgen del Valle.

En Isla Margarita.-   Después de los inolvidables pero también agotadores días en Barquisimeto, se imponía un descanso en el maravilloso escenario de esta isla, donde ahora es posible bañarse en sus playas, pues el mes de Enero equivale al verano (en realidad, no existen allí demasiadas fluctuaciones de temperatura, ni marcadas diferencias estacionales, a lo largo del año).

         Como algunos de los peregrinos que vinieron a Sevilla en Septiembre eran de esa isla, nos sugirieron que fuésemos a conocer a su Patrona, la Virgen del Valle. La idea fue pasando a mayores, y el Cabildo de la  Primitiva y Real Hermandad decidió conceder a la imagen su Medalla de Oro (allí le dicen Botón), cuya entrega se fijó para el día 18, lo cual obligó a hacer un importante e inesperado reajuste en el programa de todo el viaje.

          Desde el amanecer de la fecha fijada repicaban las campanas del templo, elevado a Basílica Menor en 1995 por Juan Pablo II, y que en sustancia viene a recordar al santuario gaditano de Regla, pero con dos torres, dentro de ese neogótico que por acá se prodiga. La imagen es como una Inmaculada de vestir en tamaño académico, las manos unidas en actitud orante. Esta es la primera vez que sale de su templo en fecha distinta a las habituales de septiembre, lo cual dará sobrada idea de la importancia que allí se le ha otorgado al acto. Se considera la Patrona de esta isla, especialmente de la zona llamada Oriente; también lo es de los Pescadores y de la Armada Venezolana.

          En la explanada delantera del templo se había preparado un aparato digno de una coronación canónica, con inmensa tribuna entoldada para los concelebrantes, que tenía fantástico exorno de flores naturales: grandes rosas rojas y blancas, ramos de margarita y una exótica especie venezolana (algo parecida a los gladiolos) cuyo nombre desconocemos, sobre fondo de colocasias y de helechos. A esta tribuna le servía de fondo una pantalla pictórica donde se veía el rostro de la Virgen del Valle de tres cuartos, sobre una concha (como indicando que Ella es la verdadera perla de esta isla) y con una salutación que decía: “Excelsa Madre de Dios, estrella refulgente del mar. Hoy tus hijos se unen en la tierra para pregonar tu amor materno y las misericordias de tu ternura infinita”.

            Frente a esta, había otras tres tribunas, también cubiertas por toldos, y coquetamente dispuestas con sus sillas forradas de satén blanco, la principal de las cuales se destinaba a autoridades e invitados. Allí estaban el Gobernador, Morel Rodríguez Ávila; la Primera Dama del Estado, Gloria Rojas de Rodríguez; el Presidente del Consejo Legislativo Regional, Cruz  Rivas Marcano; y otras autoridades, como los Jefes de Circunscripción Militar de Porlamar, Comandante del Apostadero de Boca del Río, el de la Estación Principal de Guardacostas, Director del Centro Adiestramiento Aéreo y diversos representantes de la Marina (pues la Virgen del Valle es su patrona), así como también los Prefectos del Estado de Nueva Esparta, al cual pertenece Isla Margarita junto con las islas de Coche y Cubagua.

            En las otras tribunas había numerosos fieles, destacando la presencia simpática de los niños de los colegios, con sus educadores y uniformes. Y aunque la ocupación era muy alta, dicen que si el acto se hubiera anunciado antes y no hubiera caído en jornada laborable, la asistencia aún habría sido mayor. Alrededor del santuario se había creado un copioso mercadillo de artículos devocionales, que aumentaban el colorido del cuadro.

           Un estampido de cohetes tempraneros fue anunciando el evento.

Mañana de luz.-  En el fascinante juego óptico que formaban las nubes al cernir la luz tropical sobre el Valle, dejando breves retazos de sol con una claridad deslumbradora, dio comienzo la ceremonia. Las campanas de la Basílica intensificaron sus volteos, mientras aparecían en su puerta principal el Simpecado regalado por la Hermandad Primitiva a Barquisimeto, el Simpecado de la Virgen del Valle y las andas de ruedas con la milagrosa imagen, Patrona de Oriente, de la Armada Venezolana y de los Pescadores, la cual iba dentro de una vitrina de cristal, con flores naturales en la parte superior y un magnífico friso (que muchos priostes sevillanos no lo ponen mejor) sobre la tarima de las andas. Los faldones eran de raso en tono crema, con pabellones de color durazno. Cuatro señores empujaban sobriamente el paso, el cual quedó colocado a la derecha de la tribuna principal, entre grandes aplausos y manifestaciones de fervor.

        El acto religioso consistió en una misa concelebrada por el Obispo de Margarita, Monseñor Rafael Conde Alfonzo; el Vicario General de la Arquidiócesis de Barquisimeto, nuestro querido padre Diego Alvarado (de él había partido la idea de llevar el Simpecado de la Pastora), y el párroco o rector de la Basílica del Valle, Ruperto Martín, quienes emitieron un nuevo mensaje de fe y de unión para los pueblos hermanos. También participaron diversos sacerdotes de las parroquias de la Diócesis.

        Se contó además con la brillante participación de la Coral Inocente Carreño y la Estudiantina de la Universidad de Oriente.

         Destacar que las dignidades eclesiásticas iban paramentadas con los ornamentos de las mayores solemnidades, con la Virgen del Valle bordada sobre ellos. La Brigada Basílica hizo gala de su buena organización, repartiendo botellas de agua entre los asistentes.

Palabras del Obispo y de la Primera Dama.-   Monseñor Rafael Conde señaló que:  “Es muy significativo que esta Real y Primitiva Hermandad de la Divina Pastora de las Almas de Sevilla- España, que tiene ya una larga historia de más de 300 años, haya tomado esta iniciativa de obsequiar un Botón de Oro a la Imagen de Nuestra Señora del Valle, porque estrecha los lazos, los vínculos entre las comunidades españolas y nosotros los venezolanos, y nos recuerda que nosotros recibimos la fe, la lengua, las costumbres de allá de España. De manera que es un reencuentro entre dos pueblos, patrocinados por dos Imágenes muy veneradas en nuestras respectivas regiones, allá en Sevilla (La Divina Pastora de las Almas) y aquí en el Valle del Espíritu Santo (la querida y venerada imagen de la Virgen del Valle). Yo espero que este gesto contribuya a estrechar vínculos, a orar los unos a los otros, y afianzar nuestra fe”.

         Por su parte, la Primera Dama del Estado, agradeció a la representación religiosa de España los reconocimientos entregados a la Virgen del Valle y al Gobernador Morel Rodríguez. Por último, el Secretario de Gobierno, Bower Rosas, en nombre de la más alta autoridad del Estado, entregó al representante de la Hermandad, Andrés Martín Angulo, la Orden Cívico-Militar en Clase Oro Francisco Esteban Gómez.

          Indicar que la Medalla de Oro había sido entregada a la imagen de la Señora, pero también al gobernador, “Por su dedicación a promover y resguardar la devoción mariana y el patrimonio histórico del Estado”, distinción que la recibió en su nombre la señora Gloria de Rodríguez.

           Andrés añadió por su cuenta el obsequio de un bonito vestido para la imagen, en tela de brocatel rameado, que gustó mucho y parece será el que la Virgen ostente este año durante sus solemnidades septembrinas.

            Antes de que la imagen entrara en su Basílica el pequeño grupo sevillano nos congregamos para cantarle el “Salve Madre”, lo que gustó mucho a los margariteños, algunos de los cuales se apresuraron a grabarlo en sus móviles. Y entre nuevos aplausos, ovaciones y repiques, la milagrosa imagen retornó a su sede. Allí nos hicimos numerosas fotos con las autoridades ante el paso; éstas nos invitaron a comer en un típico restaurante, y nos entregaron libros como obsequios.

            Hicimos una rápida visita al Museo de la Virgen, cuya sala de milagros es una de las más completas e impresionantes que nosotros hayamos visto jamás (y mira que hemos visitado muchos santuarios): Abarca no solamente joyas, con predominio de las famosas perlas de su isla, sino también condecoraciones, vestidos, anillos de graduación, miniaturas y exvotos particulares de toda clase, metopas o recuerdos marineros, etc. Algo digno de ver. Y de sentir.  

Otra nueva revista de prensa.-  También los actos en Margarita tuvieron inusitada repercusión mediática. Ofrecemos tan sólo dos ejemplos

          -El popular periodista Rómulo Cardona, en la columna “Somos la misma gente”, del diario La Hora, 21-01-07, pág. 19, dice: “Hermandad de Sevilla. Súper agradecido, como hijo de El Valle, como devoto de la Virgen del Valle, por la presencia en este suelo insular de los integrantes de la Real Hermandad de la Divina Pastora de Sevilla, España. De España nos han venido muchas cosas, el galerón, la lengua, imágenes, gente muy buena y ahora esta delegación, a rendirle tributo primero a la Divina Pastora de Barquisimeto, y luego a la Virgen del Valle, Patrona del Oriente del país. Un acto sencillo, pero de gran emotividad para quienes tenemos a la Virgen del Valle en lo más profundo de nuestros corazones. Un acto que reafirma los lazos de amistad entre los dos países, entre Sevilla y Margarita  (…).

         -“¡Gracias España!”  (por el mismo columnista y diario, 22-01-07, pág. 4). En un largo artículo, imposible de resumir, amplía o continúa los conceptos del día anterior, insistiendo en el agradecimiento a nuestro país. “Ese gesto de los hermanos de la Real Primitiva Hermandad de la Divina Pastora de Sevilla, es una reafirmación de ese puente de fe, esos lazos que siempre hemos mantenido con España”.  Con respecto a su querida advocación del Valle dice:  “La Virgen por primera vez, que yo sepa, volvió a las afueras de la Basílica, en una fecha que no fuera ni primero, ni ocho de septiembre, a presidir los oficios religiosos. Muchos quizás no asistieron por la poca difusión del acto, por la hora, por sus ocupaciones, pero sabemos que todos los hijos de la Virgen estarán agradecidos con los miembros de la Real Primitiva Hermandad de la Divina Pastora, porque es una sola fe, un solo sentimiento…”

         -El “Diario del Caribe” (Porlamar, 19-01-07) también hace referencia a los actos en  portada y en pág. 2, con un total de cuatro fotografías.           

Un Cristo sevillano.-  Por nuestra parte, no queremos cerrar estas alusiones a Margarita sin comentar que en la Catedral de La Asunción, capital de la Isla, vimos lo que podríamos llamar otra presencia sevillana: Se trata de un magnífico crucificado del entorno premontañesino (entre Juan de Oviedo y Andrés de Ocampo), que por fortuna no ha quedado tan repintado ni tan irreconocible como otra imaginería del período colonial. Y un San José, más pequeño y menos importante, pero también conectado con lo montañesino, cuyo Niño parece hoy de Olot tras desafortunados retoques.

Adiós a Venezuela.-   La última noche de nuestra estancia (“estadía” se dice allí), acudimos a visitar y despedirnos de la Divina Pastora, que estaba en el templo de La Concepción, iniciando su periplo por los diversos barrios e iglesias barquisimetanas. E igual hicimos en la mañana siguiente, quedándonos como última visión la tierna escena de los niños de los colegios saludando a la Virgen y agitando banderitas celestes. Hasta globos había dentro de la iglesia, dándole un aire encantadoramente infantil. Fuera del templo, la acostumbrada feria en pequeño de buhoneros, vendedores de artículos religiosos, churros o calentitos, palomitas de maíz, etc. ¡Siempre la alegría, la devoción y el colorido popular acompañando a la Divina Pastora! ¡Siempre esta luz tropical, tan pura, tan limpia, tamizando la belleza del cuadro!

         También nos habíamos despedido antes de la imagen sevillana en la Coromoto, donde se le dio una “clase práctica” a la que será su camarera, para que consiga vestirla en lo sucesivo de la manera más parecida posible a como se hace en nuestra tierra.

          Ya en Maiquetía, queremos destacar la amabilidad de dos personas. El cineasta documentalista Ernesto Pérez Mauri, quien se había llevado trabajando hasta las cinco de la madrugada, para que le diese tiempo a montar una estupenda película con las tomas de Barquisimeto, película que es ya un preciado documento, pues sirve para autentificar cuanto decimos (de este vídeo nos suministró también una copia para nuestro Cardenal, Monseñor Amigo). Y la encantadora Jenny Dias, Agente de Tráfico en Tierra de las Aerolíneas Santa Bárbara, que tanta ayuda nos suministró durante los trámites del Aeropuerto. Otra vez volvimos a ocupar la primera fila del avión, delante de la pantalla televisiva, en el mejor sitio posible. E incluso había un par de asientos libres en esa misma fila, que aumentaba nuestro espacio y comodidad.

        Hasta en aquellos últimos momentos la Divina Pastora nos salió al paso, mediante las graciosas miniaturas artesanas que venden en la tiendas del aeropuerto.

        Mientras el avión regresaba a España, ahora en la negrura de la noche, recordamos como un sueño el Himno barquisimetano: 

           ¡Oh piadosa y amante Pastora

           de las almas dulcísimo amor.

           Oye el himno que cantan, Señora

           los que Te aman con tanto fervor!

 

            Tú eres, Madre, divino consuelo

            del que lleva en el alma pesar;

            Tú le ofreces las llaves del Cielo

            al que siempre te sabe alabar…”

 

Epílogo.-   Para quienes amamos la advocación de la Divina Pastora y la consideramos desde siempre, apoyados por mil argumentos, como “la más genuinamente sevillana”, la estancia en Barquisimeto ha supuesto la culminación absoluta, la plenitud más perfecta de todos nuestros anhelos. Allí (harto inmerecidamente) se nos ha permitido saborear ya en la tierra ese “cielo mismo” del que con tanta razón hablaba Monseñor Amigo. Porque Sevilla fue el origen, pero Barquisimeto es el reino de la Divina Pastora. Un reino donde Ella tiene su trono de amor, de esperanza, de paz...

 

                                                            Juan  Martínez  Alcalde

 

U N A     R O S A    B L A N C A

Quise buscar un regalo

para dejarlo a tus plantas,

Virgen de Barquisimeto,

su Pastora Coronada.

 

Entre los muchos posibles

pensé primero en la plata,

en esa plata reluciente,

limpia o sobredorada,

que aprisiona en sus reflejos

el cristal de la mañana.

 

Pensé en el claro marfil,

símbolo de la templanza.

Pensé en el mármol y el jade,

por su tersura esmerada.

Pensé en la amatista,

tan prudente y tan callada.

 

Pensé incluso en la piedra

verde de la esmeralda,

que tiene, según dicen,

la virtud de la esperanza.

 

Pensé en un bosque ameno

rodeado de fontanas,

con un murmullo de trinos

temblando en todas sus ramas.

 

Pensé en el cielo azul

y en la tarde estrellada.

 

Pensé en los lirios,

de señorial elegancia;

los claveles, el jazmín,

el azahar y las dalias.

 

Pensé otras muchas cosas

en abierta catarata:

nardo, nube, nieve…

olivo, mirto y acacia,

mas ninguna me servía

para calmar mi ansia,

pues yo quería traerte

lo mejor que encontrara.

 

Y entonces seguí buscando

con cariñosa constancia,

hasta que al fin hallé

lo que yo tanto buscaba:

 

Se me ocurrió sencillamente

llevarte una rosa blanca

que estuvo entre los dedos

de nuestra imagen sevillana,

tan fina como su cutis,

tan linda como su cara,

soñada en los jardines

profundos de nuestra alma.

 

Una rosa que siempre sirva,

oh Virgen venezolana,

como recuerdo de Sevilla

para el día de mañana.

Aquí nunca se mustiará

ni perderá su fragancia,

porque tiene el toque

perfecto de la Gracia.

 

Coge esta flor, Señora.

Toma esta rosa blanca

cuyos pétalos significan

tu Pureza sin mancha.

 

Nuestros seises de Sevilla

desde muy lejos te cantan,

Virgen de Barquisimeto,

su Pastora Inmaculada..

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