MEMORIA DE LOS ACTOS EXTRAORDINARIOS CELEBRADOS POR LA PRIMITIVA Y REAL HERMANDAD DE LA DIVINA PASTORA DE LAS ALMAS, MARÍA SANTÍSIMA Y SANTA MARINA CON MOTIVO DEL TERCER CENTENARIO DE SU FUNDACIÓN Y PRIMERO DE SU VOTO ASUNCIONISTA
por Francisco Javier Segura Márquez, secretario auxiliar de la Comisión de Protocolo y relaciones institucionales

PROEMIOS PARA UNA UNA FECHA ESPERADA

Cada vez que se analiza la historia de nuestra Hermandad, lo primero que salta a la vista, aparte de las primacías devocionales y de otras índoles que la honran preclaramente, conocidas por todos, es el interés especialísimo que la corporación ha puesto siempre en la celebración de las efemérides centenarias de su cronología. Así, queda constancia de las gloriosas e inolvidables visitas de la Divina Pastora a la Santa, Metropolitana y Patriarcal Iglesia Catedral en los años de 1803, cuando hasta la éterea Giralda repicó especialmente para aquella imagen que vió la primera luz al salir el cercano Convento de Santa Marta, y en 1903, cuando no sólo resultó escasa la visita al primer templo, sino que se completó con la inolvidable Función en que se realizó el Voto Asuncionista, cuyo Centenario hemos unido a la efeméride de nuestra institución.

Desde esa fecha, y hasta la primera mitad del siglo XX, la Hermandad, todavía plena de posibilidades y fuerza, siguió, en su afán cultual imparable, aprovechando todas las ocasiones para honrar a Nuestra Señora, la llegada de los aniversarios de su Voto Asuncionista en 1928 y la realización del Voto de la Realeza en 1950, aunque ya había sido dañada por el bocado ardiente de la Guerra Civil, de la que se recuperó lentamente establecida en la Parroquia de San Martín, además de otros templos por los que tuvo que peregrinar por circunstancias varias.

La fecha en que vuelve a encenderse en el seno de la Hermandad el deseo de celebrar el Tercer Centenario coincide alrededor de 1992 con la cesión de nuestra actual capilla por el Vicario General de la Archidiócesis. A partir de ahí, se van lentamente designando comisiones extraoficiales para la preparación de dichos actos, que habrían de revestir la importancia necesaria a su calado como fiesta de la Ciudad y de una advocación nacida a ella, para ella y en ella la gloriosa tarde del 24 de junio de 1703.

La Junta de Gobierno, sabedora de la conveniencia de que una Comisión oficialmente nombrada ejerciera de órgano consultivo para la toma de decisiones, eligió a varios hermanos antiguos y que habían desempeñado cargos en la Hermandad para constituir dicho Consejo. Los hermanos D. Juan Martínez Alcalde, D. José Manuel Delgado Rodríguez y D. Manuel Sousa Durán por su antigüedad como hermanos; D. Rafael Mejías Esteban y D. Miguel Ángel García Raposo por haber ostentado cargos de primera responsabilidad en la Hermandad y D. José González Isidoro, como personalidad reconocida en la historiografía contemporánea cofrade y religiosa, ejerciendo de especialista en materia artística; ocuparon las vocalías respectivas, presididos por el Hermano Mayor y asistiendo con él los Secretarios de la Hermandad. El Cabildo General Extraordinario de 2 de julio de 2002 decidió nombrar Presidente Honorario de la Comisión a nuestro Hermano Mayor Honorario S.M. el Rey Don Juan Carlos I, aceptando mediante escrito con fecha de 25 de septiembre de 2003 la presidencia ofrecida, por estimarla natural a su cargo anteriormente mencionado. Formaron parte de dicha Comisión S.E.R. Fray Carlos Amigo Vallejo, Arzobispo de Sevilla; Rvdo Padre D. Juan Jesús Linares Sánchez, Provincial de la Capuchinos de la Bética; Excmo. Sr. D. Alfredo Sánchez Monteseirín, Alcalde Presidente del Ayuntamiento de Sevilla; y el Excmo. Sr. D. Manuel Borra Gutiérrez de Tovar, General Jefe de la Región Militar Sur.

La comunicación previa a un programa de actos como el que hemos realizado precisó en un momento determinado de la creación de una Comisión de Protocolo y Relaciones Institucionales que fue codirigida por nuestros hermanos D. Ramón de la Campa Carmona y D. José Joaquín Moreno Gutiérrez, con la colaboración del Secretario Auxiliar, D. Francisco Javier Segura Márquez.

Entre las muchas alegrías y satisfacciones que nos retribuyó la preparación de todos los eventos, nos enorgulleció sobre todo el nombramiento de dos entidades que dieran fe, como Testigos de Honor del Tricentenario, del celo y el fervor puestos a cada paso del año 2003. Teniendo en cuenta los Dogmas que la Hermandad había defendido a lo largo de su vida, como la Asunción de Nuestra Señora y su Inmaculada Concepción se nombró a la Antigua, Ilustre y Fervorosa Hermandad de la Pura y Limpia Concepción de Nuestra Señora, establecida en su capilla propia del Postigo del Aceite del Barrio del Arenal de Sevilla, feligresía del Sagrario de la S.I. Catedral, y la Antigua, Real y Fervorosa Hermandad de la Asunción de Nuestra Señora y Santísimo Rosario, con sede en la parroquial del título asuncionista de la Villa de Cantillana, que acompañaron a la Hermandad con sus Juntas de Gobierno en pleno en la Solemne Misa Pontifical de 28 de septiembre del pasado año.

Todo estuvo dispuesto para el año esperado. Gracias a todos los hermanos de la Hermandad pudo celebrarse este Centenario que habría de tener un digno prólogo en el acto de presentación el día 31 de enero.

Fdo. Francisco Javier Segura Márquez, Secretario Auxiliar de la Comisión de Protocolo y Relaciones Institucionales del III Centenario de la Fundación de la Primitiva y Real Hermandad de la Divina Pastora y Santa Marina y I de su Voto Asuncionista

II. SE PRESENTARON LOS SÍMBOLOS DEL TRICENTENARIO

III. LA ESPERA OBLIGADA Y EL PRIMER SUEÑO CUMPLIDO: EL MES DE MAYO

IV. TENSA ESPERA HASTA EL SUEÑO DEL MES DE SEPTIEMBRE

V. LOS ÚLTIMOS RESCOLDOS DEL TERCER CENTENARIO
 

Historia - Titular - Patrimonio - Hermandad - Galería - Actualidad - III Centenario - Contacto - Enlaces - Inicio

© Hermandad de la Divina Pastora y Santa Marina, Capilla de la Calle Amparo.