DE BARQUISIMETO A SEVILLA: UNA SOLA DEVOCIÓN
Por Álvaro Martín González, Secretario de la Primitiva Hermandad de la Divina Pastora y Santa Marina 

PROLEGÓMENOS

 

Hace 150 años, en la ciudad venezolana de Barquisimeto, se vivó un episodio muy trágico, y en el tuvo especial relevancia la devoción a la Divina Pastora.

100 años después, en conmemoración a la primera visita que realizaba la Divina Pastora, desde la aldea de Santa Rosa hasta la ciudad barquisimetana, esta Imagen se convirtió en la primera de esta advocación en estar Coronada Canónicamente en todo el Orbe Católico.

Estas venidas de la Divina Pastora a la ciudad de la que es Patrona, cada año fueron más concurridas, hasta tal punto, llegó la devoción sobre esta advocación tan tierna, y amable de María Santísima, que el pasado año 2005, se registraron más de dos millones de personas, convirtiéndose así en la Procesión o Peregrinación con más concurso de personas en el mundo entero.

Para los barquisimetanos en particular y los larenses en general, este año 2006, no podía pasar desapercibido, pues se conmemoraban los 50 años de la Coronación Canónicas de la Patrona del Estado de Lara, la Milagrosa y Devota Imagen de la Divina Pastora de Santa Rosa. Es por ello que para conmemorar tan fastuoso aniversario, el Arzobispado de Barquisimeto decretó desde el 14 de enero de 2006, hasta el 14 de enero de 2007, Año Jubilar Mariano.

LA VISITA DE DICIEMBRE: EL COMIENZO DE ESTA HISTORIA

Esta historia comienza, cuando un grupo de devotos de la Divina Pastora, con el Sr. Arzobispo de Barquisimeto, D. Tulio Manuel Chirivella Varela, a la cabeza, y el Sr. Vicario de la Archidiócesis D. Diego Alvarado Angulo, se encaminaban hacia Roma, para que el Papa, bendijera un rosario de oro de la Divina Pastora barquisimetana, para que lo luciera en su Procesión conmemorativa del aniversario de su Coronación en el año 2006. Días antes, y haciendo escala en Sevilla, se presentan en nuestra Capilla el día 25 de diciembre de 2005, después de varios días de búsqueda, encuentran a la Primitiva Imagen de la Divina Pastora en el mundo.

Se les obsequió, con convocatorias antiguas, fotografías de la Imagen, y una medalla de la Hermandad, para que se expusieran en el Museo de la Divina Pastora, allá en Santa Rosa.

Todo ello no quedó en “agua de borraja”, y es por este motivo, que una vez llegados a su ciudad natal, comenzaron a calibrar la posibilidad de que el ferviente y devotísimo pueblo de Barquisimeto, conociera las raíces y entronque de la devoción pastoreña, así como a la Primitiva, tal y como denominaban a nuestra venerada Titular.

A mediados de julio, el Hermano Mayor recibe una carta, sellada y refrendada por el Arzobispo de Barquisimeto, donde le indicaba, que debido a la devoción y cariño que el pueblo de Barquisimeto le profesa a la advocación de la Divina Pastora, y que debido al entusiasmo que le profesaba a la Primitiva Imagen, presidiría la Solemne Función  en su honor, y asistiría a la Solemne Procesión de la Imagen durante la tarde de dicho día.

También nos comunicaba, el citado Arzobispo, que en el transcurso de dicha celebración, donaría a la Sagrada Imagen su Cruz pectoral, que recibió del Papa Juan Pablo II, a los veinticinco años de su Pontificado, como Arzobispo de la Diócesis barquisimetana. Nos informaba además que junto a él, vendrían más de 150 peregrinos, que deseaban conocer el origen  de la advocación más Sevillana, y a la vez más universal, y que esa misma peregrinación era uno de los actos programados, con motivo del Año Jubilar Mariano, titulándose “Europa Santa”.

SE ACERCA SEPTIEMBRE: LOS PREPARATIVOS

A partir de entonces, todo eran llamadas de teléfono y contactos a través de Internet, con las dos personas, que bien podríamos llamar “Alma Mater” de esta peregrinación a Sevilla, D. Ignacio Angulo y Dª Manuela Uzcátegui, un matrimonio formado por unos entusiastas jóvenes, que verdaderamente sienten la devoción a la Pastora Divina.

Después de varios contactos con el Consulado sevillano de Venezuela, para informar en Sevilla, y dar la información a otros lugares de España de tan magno acontecimiento, para que pudieran venir otros venezolanos a nuestra capital para este genuino y maravillosos encuentro pastoreño en nuestra ciudad.

Entre tanto al otro lado del “charco”, se realizaba una Imagen de la Divina Pastora, Patrona de Lara, replica que está muy conseguida, y se iniciaban los tramites para que el Alcalde de la ciudad y el Gobernador del Estado larense, concedieran a nuestra veneradísima Titular, el Botón Ciudad de Barquisimeto, y la Orden Jacinto Lara, (los equivalentes a la medalla de la ciudad de Sevilla, y a la medalla de Andalucía).

Poco a poco se fueron acercando los días, en la calle Amparo no se dejaba de trabajar desde hacia dos meses, haciendo banderitas blancas y celestes, y multitud de tiras de flores de papel blanco (hasta ochenta alcanzó su número), se recibían los estrenos para la Imagen, el maravillosos sombrero, realizado por nuestro hermano Pepe Espadero, y el ramillete de rosas mejicanas para la mano de la Virgen, donado por la Junta de Gobierno en el último año de su mandato. También se revisaban otros estrenos, como en Arcángel San Miguel, que no pudo estrenarse por falta de tiempo.

El día 7 de septiembre  llegó a la Capilla el hermoso trono donde se asentaría la Pastora más bonita y dulce del Universo, la Pastora de Santa Marina. Casi sin pensarlo, y como de sorpresa, llegó el día 15, día en que la Hermandad recuperó su Rosario de Gala, con el Simpecado que le da nombre al mismo, el del Duque de Osuna. Sencilla esta celebración, pero muy acogedora, alumbraban en cada Misterio al Simpecado, bengalas de colores, y los hermanos portaban farolitos de metal, cedidos gentilmente por la Cofradía del Sagrado Corazón de Jesús del barrio de Nervión.

LA LLEGADA A SEVILLA: PRIMER DIA DE ACTOS

Y llegó el día más esperado por todos, el sábado 16, donde a las siete de la tarde los peregrinos llegaron a su lugar de alojamiento, y posteriormente se hizo presente todo el grupo en el Convento de los Padres Capuchinos, lugar donde se le apareció la Santísima Virgen, hace ya más de tres siglos, al místico y Venerable Padre Fray Isidoro de Sevilla. Allí en el lateral derecho del Altar Mayor se encontraba bajo un dosel de damasco celeste la Sagrada Imagen del Convento Capuchino, ataviada con sus mejores galas, para la ceremonia de Solemne Besapiés, creemos que ésta y la de María Auxiliadora son las únicas que poseen tal semejante acto de devoción.

Mientras al grupo se dirigía a la Parroquia del Mayor Dolor, lugar en el que fueron recibidos oficialmente todos los peregrinos, por el Director del Secretariado Diocesano de HH. Y CC. De Sevilla, D. Manuel Soria Campos, y por la Junta de Gobierno de la Primitiva Hermandad, la copia de la Pastora de Santa Rosa, se dirigía en privado a la Capilla de la calle Amparo, donde fue atendida por un grupo de jóvenes hermanos que allí se encontraban, para que el pueblo sevillano contemplara la maravillosa e irrepetible Imagen primigenia de la Santísima Virgen.

Una vez se colocó la Imagen a la izquierda del Altar Mayor, sobre una mesa vestida con los ricos paños bordados de la corporación pastoreña, en los que figura el escudo de la familia Real de Fernando VII, los peregrinos que la trajeron marcharon a unirse al gran grupo de peregrinos que ya estaban celebrando la Eucaristía, presidida por el Arzobispo de Barquisimeto, en la referida Parroquia del Mayor Dolor. A las ocho y media de la tarde y desde las puertas de nuestra Capilla, comenzó el Bando de la Procesión, que fue realizado, como años atrás por la Banda Juvenil de Cornetas y Tambores de la Centuria Romana Macarena, que nos deleitó a nosotros y a los vecinos y devotos de la Pastora Divina, de un gracioso y digno repertorio.

Mientras, en la Parroquia de la Barzola, una vez terminada la Misa Solemne, hubo unos momentos de convivencia, que hicieron que compartiéramos costumbres, e intercambiáramos puntos de vista con los pastoreños larenses.

Llegada las once de la noche, la Capilla pastoreña de la Primitiva Hermandad, abría otra vez sus puertas, pero esta vez, para recibir a todos los devotos y feligreses que quisieron estar con la Virgen, para felicitar a la Madre, en el día en que su Hermandad celebra su Fiesta más grande y gloriosa, el tercer domingo de septiembre.

Si bien durante la mañana de dicho día la Capilla, no había cesado de recibir ofrendas florales a la Virgen por parte de las vecinas, y devotas. Todo un gesto, que en años venideros debería ser tenido en cuenta, para formalizar dicho día como el de la ofrenda floral.

Minutos antes de las doce, la Capilla ya se encontraba llena de personas, y minutos después de las doce, comenzaba el Acto de la Salutación, que estuvo acompañado al órgano de Dª. Rosario de la Peña Fernández, la cual siempre la Hermandad le estará agradecida por sus servicios a la misma.

En dicha Salutación, se encontraba parte del grupo de peregrinos, pero no el Sr. Arzobispo,  que debido a la premura de tiempo, no le dio lugar a asistir a tan piadoso y solemne Acto en honor de la María Santísima.

Si bien la Capilla pudo ser visitada hasta más de la una de la mañana, y antes de dicha hora el Sr. Arzobispo, llegó a la Capilla, donde otra vez más, se le rezó la Salve a la Santísima Virgen, esta vez ya, con la representación de la Curia Diocesana de Barquisimeto.

Una vez se desalojó el Templo, el eficaz equipo de priostia de la corporación, se disponía a ultimar los detalles para la Solemne Función que tendría lugar a la mañana siguiente.

GLORIOSO 17 DE SEPTIEMBRE: PUNTO CUMBRE DE LA PEREGRINACIÓN

Amanecía el día 17 de septiembre, con un claro sol, y ese sol era respuesta grata para los peregrinos y para los hermanos de la Hermandad Primitiva, pues ese era el gran día, en el que se paseaba por las calles de esta Sevilla Mariana, la peregrina Imagen de la Divina Pastora, la misma que veneró el Venerable Padre Isidoro.

El Recorrido Pastoreño

A las nueve de la mañana, era la cita para con los barquisimetanos,( que curiosamente, llevaban una camiseta blanca y celeste, con una serigrafía del rostro de nuestra bendita Imagen.) en la Basílica de Santa María de la Esperanza Macarena, donde la Hermandad Titular de la misma, abrió el camarín de la Santísima Virgen expresamente para ellos y les obsequió con un grandioso cuadro de la Santísima Virgen, al que los mismos peregrinos denominaron a partir de ese momento como “la Madre que llora”.

Guiados por un hermano de la corporación pastoreña, visitaron el Museo macareno, y pasaron posteriormente a la Parroquia del San Gil, lugar de fundación de la Primitiva Hermandad, y lugar donde se constituyó el primer Rosario en honor de la Divina Pastora.

Desde allí, y siguiendo el camino de la calle San Luís, tuvo lugar otra parada en la casa llamada en otro tiempo “de la Pastora”, pues fue allí, y una placa marmórea lo atestiguaba hasta principios del siglo XX, que es donde tuvo su taller el afamado Gijón y allí esculpió la Sagrada Imagen de la Virgen con el título de Pastora amantísima de las Almas.

En 2003, como todos sabemos, la Hermandad pastoreña, junto con la del Cachorro, acordaron perpetuar la memoria del imaginero, colocando un azulejo en la fachada, con los rostros de sus titulares.

Desde la esquina de Ruiz de Gijón, pasaba todo el grandioso grupo, recordemos que eran más de 150 personas, hasta la Parroquia de Santa Marina, donde allí, se les explicó que estuvo por más de medio siglo, concretamente 236 años, la Sagrada Imagen y su Hermandad.

Solo nos quedaba pasar por los dos últimos puntos, de lo que la Hermandad vino a llamar “el Camino Pastoreño”. Enfilando la calle Divina Pastora desde una punta hasta la otra, los peregrinos pudieron contemplar los adornos de flores blancas y los balcones engalanados para el paso de la Procesión la noche del mismo día.

Continuando por la correduría, llegamos a la Alameda de Hércules, en concreto a las columnas del frente sur, donde justamente hacia ya más de tres siglos, el Venerable presentó al mundo la nueva advocación y despertó el fervor de los fieles hacia la misma.  Allí mismo, como punto y final del recorrido, se les agradeció su visita y se les hizo ver lo orgullosa que se sentía nuestra corporación por esta grandiosa y magna visita venida desde tan lejos.

Sobre las once y media, llegamos a la Capilla de la  Primitiva Hermandad. Y fue allí donde se desató el delirio de los peregrinos, las lágrimas y oraciones… todo parecía como si volviéramos nuestra mirada en el tiempo y recordáramos los grandiosos momentos del siglo XVIII, cuando los fieles acudían en masa a la Iglesia de Santa Marina para venerarla.

A decir verdad, esos instantes, nos parecieron, como si estuviéramos en los grandes Santuarios Marianos del mundo. Y es que imagínense las caras de los peregrinos al ver a la hermosa Pastora Titular de la Primitiva Hermandad, asentada sobre su paso, vestida con ricos bordados y sobre su pecho multitud de alhajas muy bien dispuestas, y rodeada del rebaño de ovejas, talladas y estofadas en oro fino. Sumándole a todo ello, que a su lado se encontraba la graciosísima Pastora, copia de la que se venera allá en Santa Rosa.

LA FUNCIÓN SOLEMNE

A las doce de la mañana, y cumpliendo con lo dispuesto en las convocatorias, se rezó el Ángelus al que siguieron los cantos del coro gregoriano de la Parroquia del Mayor Dolor de Sevilla, que interpretaron la Misa de Angeli, para comenzar la Procesión de entrada del cortejo litúrgico, que presidía el Arzobispo barquisimetano.

La Solemne Función Religiosa estuvo concelebrada por el Sr. Vicario general de la Archidiócesis de Barquisimeto, nuestro Director Espiritual. D. Cristóbal Figuero del Campo, el Hermano Capuchino, Fray Rafael Pozo, y otros sacerdotes larenses que también asistieron a la peregrinación.

Las Lecturas estuvieron a cargo del Sr. Delegado de Hermandades de Gloria del Consejo General de HH. Y CC. De Sevilla. D. Teófilo Manzano Vicente y el Sr. Hermano Mayor de la Hermandad de la Divina Pastora de Capuchinos de Sevilla. D. Raúl Rodríguez Tovar. El Salmo lo dirigió nuestro hermano. D. Álvaro Martín González, que así mismo asistió al Santo Sacrificio como Maestro de Ceremonias. El cuerpo de acólitos de la corporación estuvo presente con total brillantez, tal y como hace siempre en todos los cultos de la Hermandad. La Homilía corrió a cargo del Sr. D. Diego Alvarado Angulo, Vicario General.

En el Ofertorio, el Sr. Arzobispo. D. Tulio Manuel Chirivella. Hizo entrega al prioste de la corporación. D. Jesús Gabardón de la Banda. De su Cruz pectoral para que le fuera impuesta a la Santísima Virgen. Momentos después, la Sra. Nelly de la Cruz, leyó el Decreto por el cual el Sr. Alcalde de Barquisimeto, D. Henry Falcón Fuentes, hacia entrega a la Primitiva Imagen de la Divina Pastora del Botón Ciudad de Barquisimeto, que fue entregado al Hermano Mayor por la Madre del Alcalde de la ciudad, volviendo a subir el Sr. prioste de nuestra Hermandad al paso procesional, para que le fuera impuesta esta condecoración a la Sagrada Imagen.

Después de esto, la Sra. Nelly de la Cruz, tomo de nuevo la palabra esta vez, en nombre del Gobernador del Estado de Lara, D. Luís Reyes Reyes, comunicando a todos los presentes, que la Hermandad, recibirá cuando devuelva esta visita el próximo 14 de enero de 2007 a Barquisimeto, la Orden del Estado de Jacinto Lara. El público presente prorrumpió en una multitud de aplausos, y que en algunos casos se volvieron lágrimas.

La Santa Misa siguió el transcurso como de costumbre, pero algo grandioso nos deparaba a nosotros y a los barquisimetanos, que nos sorprendería muchísimo y nos alegraría el corazón de tal forma que siempre nos sentiremos orgullosos de ser hijos de la Pastora Divina.

Antes de la Bendición final, nuestra Hermandad entregó, varios obsequios, el primero al Sr. Arzobispo, que se le entregó una de las famosas metopas de nuestra Hermandad, pero copiando fielmente y a la misma escala que las de las varas de la Hermandad. Después al Gobernador de Lara y al Sr. Alcalde de Barquisimeto, concediéndoles las Insignias de Oro de la corporación con sus respectivos diplomas.

La Hermandad también hizo entrega al Sr. Arzobispo y a la Curia Diocesana, de un cuadro con una fotografía en gran formato, sobre lienzo, de la Divina Pastora, para que fuera venerada allí en Santa Rosa, junto a la Patrona de los larenses, y un relicario que contenía un trozo del antiguo cuerpo de la Santísima Virgen. Pero si a cada entrega que realizaba el público contestaba con un grandiosos aplausos, más atronador y más grandiosos fueron los vítores y aplausos, cuando nuestro Hermano Mayor hizo entrega para la Divina Pastora de Barquisimeto, de un juego de sombreros de encajes de oro y flores contrahechas, para la Virgen y su Divino Hijo, para que los lucieran en su próxima Procesión del día 14 de enero de 2007.

Ya en aquel momento se confundía los aplausos con las vivas y las lágrimas. Pero todavía quedaba el recuerdo más esperado por todos los peregrinos. Nuestro hermano D. Gabriel Solís Carvajal, subió al ambón de la Capilla, para ofrecer a todos los presentes un pequeño Florigerio en honor de la Pastora Divina. Otra vez se exaltaron los corazones y se vivieron momentos de profunda emoción. Una vez finalizada la ceremonia, donde después de la Salve Regina, se entonó el Himno completo de la Pastora de Santa Rosa, les fue impuesto a todos y cada uno de los peregrinos la medalla de nuestra Hermandad, los cuales estuvieron muy agradecidos por este recuerdo. Posteriormente ellos mismos, hicieron entrega a la Hermandad de una bandera de Venezuela, que fue colocada a los pies de la bendita Pastora, y que llevaría durante toda la Procesión de la tarde.

Después la Curia diocesana de Barquisimeto, descubrió una lápida marmórea, para perpetua memoria de los actos celebrados en tan memorable día. Aparte de todo ello en la puerta de nuestra Capilla, le fueron entregados a cada peregrino, una bolsa patrocinada por el Consejo de Cofradías de nuestra ciudad, con una guía sobre Sevilla, estampas de la Virgen, y un disco de marchas procesionales.

A las dos y media de la tarde terminaron los actos de la mañana. Partir de esa hora, la Hermandad había preparado en unos salones en el Barrio de San Jerónimo un almuerzo, para las más de 150 personas que asistieron a los actos.

A partir de esa hora, el equipo de Priostia se disponía a prepararlo todos para Procesión de la tarde, y desmontar el Altar efímero que dispuso delante de las andas de la Virgen.

LA PROCESIÓN DE LA VIRGEN

Llegada las siete menos cuarto de la tarde, las puertas de nuestra Capilla se abrieron de nuevo de par en par, para recibir a la multitud de fieles que participarían en el cortejo, y que comenzara a salir la Procesión Solemne.

Sobre las siete y cuarto apareció el grandioso Simpecado del Duque de Osuna en el dintel de la Capilla, al que como es tradición se le interpretó los acordes del Himno Nacional. Sobre las siete y veinte de la tarde, hacia su aparición, por la siempre dificultosa portada la simpar efigie de la Divina Pastora. Durante todo el recorrido, fueron muchos los aplausos y vítores que la Imagen recibió durante toda la carrera.

Curioso también fue ver como pequeños grupos que se repartían alrededor de la Procesión rezaban en voz alta el Santo Rosario. Las cinco horas de procesión el Sr. Arzobispo presidió la misma junto a la Curia diocesana que lo acompañaba y al Hermano Mayor de nuestra Hermandad.

Pero si durante todo el recorrido no cesaban los vítores y aplausos, esta alegría se hizo más realidad y más espectacular cuando, el paso llegó a la calle Divina Pastora, donde sus hijos le faltaban palabras para alabarla y no se cansaban de aplaudir. Fue allí, en su calle, donde se rezó la Salve popular, y a los sones de la parte final de la marcha Encarnación Coronada, para seguir con Pasan los Campanilleros llegó a la altura de las casas donde les seria arrojada una copiosa lluvia de pétalos de rosa.

Fue allí también donde le cantó una hermosa coplilla el Coro de la Hermandad de la Vera-Cruz de Hinojos y por último el Himno de la Virgen. La Virgen siguió el recorrido tradicional, donde hizo Estación en la Capilla del Rosario de Montesión y en la Iglesia Filial de San Juan de la Palma.

Sobre las doce y cuarto de la noche, la Virgen realizó su entrada en la Capilla, donde una vez más, se dieron vivas y se rezó la Salve Regina.

EL MILAGRO

Como hecho relevante en esta Procesión, que podíamos llamar, extraordinaria, por la forma en la que se llevó a cabo y los hecho sucedidos en días anteriores, uno de los que la hace más extraordinaria todavía, fue, una señora, en concreto la camarera de la Imagen barquisimetana, que a según de los peregrinos que la conocían desde pequeña, y del Sr. Arzobispo, padecía de un fuerte dolor en su corazón. Pues bien, dice esta señora, que después de subir a uno de los balcones de la calle Divina Pastora, y vivir esos momentos irrepetibles, que allí se viven, volvió a bajar a ver a la Virgen, y según nos comentaba, sintió en ese momento como algo se le desgarraba del pecho en ese instante, y que al punto de ello, no se le volvió a producir ese dolor que desde pequeña tenia en el corazón. Es por ello que esta señora, atribuyó desde ese primer instante, a la Santísima Virgen como una Gracia concedida a ella. Sabido esto por el Sr. Arzobispo de Barquisimeto, dijo que testificaría que era un milagro de la Divina Pastora. Como podemos observar, todavía los milagros existen, pues la Fe del pueblo es aún muy grande.

EL BESAMANOS

Una vez dentro la Imagen, el equipo de priostia volvía a ponerse en marcha, para descender de su paso a la Divina Pastora, y colocarla en el presbiterio de la Capilla, para que estuviera expuesta en Solemne Besamanos durante tres días.

La Virgen lucía para la ocasión la saya rosa bordada en oro estrenada en 2002, el manto celeste de salida y la mantilla con el sombrero de encajes de plata y flores de talco sobre sus benditas sienes.

VISITA POR LA CIUDAD MARIANA

El día siguiente, durante la mañana y preparado por la Primitiva Hermandad, la peregrinación visitó los lugares mas emblemáticos de la ciudad, como la Plaza de Toros y su Museo, los RR. Alcázares, la Catedral. El Barrio de Santa Cruz y la Iglesia de Santa Maria la Blanca.

ENTREGA DE LA IMAGEN DE LA DIVINA PASTORA

A las cinco de la tarde, se celebró una Misa Solemne en la Catedral, presidido por su. Emma. Rvdma. Carlos Amigo Vallejo, Cardenal-Arzobispo de Sevilla. Y concelebrada por la Curia Diocesana de Barquisimeto.

Desde allí, se trasladó la copia de la Imagen de Santa Rosa, hasta el Convento de Capuchinos donde se les hizo entrega a los PP. Capuchinos de la Sagrada Imagen para que fueran los custodios de la misma por siempre jamás.

LA DONACIÓN

Durante tres días, la Virgen recibió el homenaje de sus fieles y devotos, que no decayó en ningún momento desde la apertura del Besamanos la tarde del día 18, hasta las nueve de la noche del miércoles día 20.

Otro detalle para no olvidar, es el hecho que la Sra. María del Socorro Pinto hiciera donación a la Imagen Sagrada, en la noche del día 20, de la joya mas preciada de su familia, pues con ella se casaron todas sus hijas, y ya que según refería esta Sra. al no tener ninguna más que tuviera que recibir esta Sacramento, lo donó a la Primitiva Imagen de la Divina Pastora, para que estuviera siempre con Ella. Esta preciada alhaja, representa una curiosa planta con hojas de oro, y que lleva brillantes de primera calidad y varios ópalos.

LA DESPEDIDA

A las ocho de la mañana del día 20 de septiembre, daba por finalizada esta peregrinación “Europa Santa”, en nuestra ciudad, pues a esa misma hora, los peregrinos  asistieron a la despedida que nuestra Hermandad les preparó  con nuestra Titular en Besamanos.

A MODO DE EPÍLOGO

Como hemos podido comprobar, esta peregrinación, le ha servido a nuestra Hermandad particular y a Sevilla en general, para que sepamos apreciar lo que tenemos en nuestra Mariana ciudad, que no es menos que los primitivos Iconos, el de pintura y el de escultura, que se veneraron en el mundo entero, con amoroso Titulo de Divina Pastora de nuestras Almas, y que los custodia y da culto publico su Primitiva Hermandad en la Capilla de la calle Amparo.

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